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Dos décadas erizándonos la piel: Así fue el show de NIGHTWISH en Argentina

Domingo 30 de Septiembre de 2018. Tan solo dos días faltaron para que se cumplieran exactamente tres años desde la última visita de NIGHTWISH a Buenos Aires, evento que ocurrió el 2 de Octubre de 2015. Aquella fue una ocasión muy especial ya que se trataba de la primera vez que la banda se presentaba en el mítico Luna Park de Argentina.

¿Quién se iba a imaginar que aquella agrupación finlandesa que en el año 2000 debutaba en Buenos Aires tocando en el modesto auditorio Acatraz, llenaría arenas (o micro estadios) como el Luna Park y el Malvinas, 15 años después? Seguramente ni ellos se lo imaginaron, es por eso que para inmortalizar esa creciente y apasionada relación con Argentina, la banda decidió filmar su próxima producción audiovisual (de esas que nos gusta llamar DVD pero que hoy en día vienen en formato Blu-ray) teniendo a sus fans argentinos como público. Una semana después harían lo propio con sus fans colombianos.

Este suceso histórico ocurrió el pasado 30 de Septiembre de 2018, un domingo frío y lluvioso en el que miles de fans acudieron al Microestadio Malvinas Argentinas de Buenos Aires para recibir a la banda liderada por Tuomas Holopainen. Esta vez vinieron acompañados de los holandeses DELAIN, mientras que por la casa, los chicos de BOUDIKA (quienes también estuvieron aquella noche del Luna Park) repitieron como teloneros.

Faltaban pocos minutos para las 21 hs cuando se apagaron las luces y dentro del estadio se escuchaba una voz que relataba cómo eran las cosas hace 20 años. “Dos décadas atrás la gente no grababa sino que se concentraba en disfrutar el show” rezaba el orador mientras en la pantalla gigante se mostraba una señal de “prohibido filmar”, señal recibida con un sonoro rechazo por parte de la audiencia. Inmediatamente la pantalla mostró un reloj cuyo conteo regresivo anunciaba el comienzo del show de NIGHTWISH y los ansiosos fans no dudaron en contar, al unísono, cada segundo.

Troy Donockley, el talentoso multi-intrumentista y vocalista, fue el primero en aparecer sobre el escenario. Armado con su flauta irlandesa, su gaita y demás instrumentos, el músico arrancó el show en solitario interpretando “Swanheart“, tema que sirvió como introducción mientras se iban sumando cada uno de los demás miembros.

Con “End Of Hope“, el primer tema, iniciaría una serie de legendarias canciones con los que la banda celebró cada una de las etapas de su exitosa carrera. “Wish I Had An Angel” desató la locura entre la audiencia y nos demostró, desde el principio, que la voz de Floor y la de Marco se encuentra mejor que nunca. “Esta canción es para ustedes” dijo la hermosa vocalista antes de interpretar el clásico “Gethsemane” y erizarnos la piel a todos. “Sacrament of Wildernes” fue causante de algunos de los mejores pogos de la noche y nos dejó una postal épica: Jansen haciendo headbangin’ y agitando su larga cabellera al compás del doble bombo.

La calma llegaría con los siguientes dos temas: “Deep Silent Complete” y “Dead Boy’s Poem“, grandes e inoxidables clásicos que no solo nos hicieron viajar en el tiempo, sino que nos erizaron la piel con cada sección instrumental y sobre todo, con la voz de la cantante holandesa. La escenografía, las imponentes visuales que se proyectaban en la pantalla gigante y la teatralidad de los músicos se unía con la perfecta ejecución de sus instrumentos para brindarnos un show de altísima calidad, con un sonido prístino contra todo pronóstico (el microestadio Malvinas Argentinas no es famoso por tener buena acústica, precisamente). El público hizo su parte e interactuó con la banda cada vez que pudo, coreando letras y melodías, o gritando, además de insistir en repetidas ocasiones con el “Olé, olé, olé”. Una noche mágica y emocionante, digna de quedar inmortalizada en video.

Temas viejos y no tan viejos se fueron intercalando en el setlist de la noche, incluyendo algunos poco comunes como “The Carpenter“, cantado por Troy mientras tocaba el buzuki, una especie de mandolina irlandesa. “¿Están disfrutando nuestra máquina del tiempo?” preguntó el carismático Donockley al público mientras Floor bebía vino directamente de la botella y Tuomas le hacía bromas al respecto.

Ya estábamos entrando en la parte final del set y muchas llamas invadían el escenario anunciando que se venía el verdadero heavy metal. Era el turno de los esperados “The Kinslayer“, “Devil & the Deep Dark Ocean” y “Slaying The Dreamer“, temas que nos hacían pasar del pogo más intenso al estado de relajación más satisfactorio, ya que supieron intercalar entre ellos a una de las baladas más conocidas del power metal: “Nemo“. Lágrimas, emoción, gente saltando, gente cantando, etc… se podía encontrar de todo entre la audiencia a estas alturas del show.

Con “The Greatest Show On Earth” parecía que había llegado el final. Un tema extenso del cual interpretaron los capítulos I, II y III para hacernos sentir realmente en el concierto más grande del mundo. Sin embargo habría un final mucho más épico y lo tenían guardado para el increíble “Ghost Love Score“, sentido tema al que Floor ha sabido darle un nuevo aire, una nueva vida, haciéndolo resaltar sobre el resto de las canciones gracias a su capacidad vocal para interpretar esta majestuosa composición que, luego de la salida de Tarja de la banda, parecía un tema inalcanzable. Me atrevo a decir que Jansen lo reinventó y, personalmente, me parece el mejor track que tiene la banda finlandesa hoy en día.

Una más que merecida ovación por parte de todo el estadio, al finalizar el tema, fue lo que recibió Jansen luego de lucirse en la parte final de la canción. Una ovación individual que se unió al aplauso generalizado con el que el público argentino despediría a la banda, puesto que ahora sí, habíamos llegado al final de este impecable show.

Mientras se escuchaba el capítulo IV de “The Greatest Show on Earth” y los músicos se despedían de sus fans, nos daba tiempo de reflexionar acerca de lo que acabábamos de vivir y lo que significan esos 20 años. Fue una noche nostálgica, con temas de esos que erizan la piel e invitan a descargar la adrenalina, una velada más que especial para quienes crecimos escuchando NIGHTWISH y tenemos recuerdos asociados a todos esos temas. Han sido muchos años de música y quienes los acompañamos en ese trayecto, esta noche celebramos junto a ellos y les agradecimos por esas dos décadas de metal, por dos décadas de vida.

La banda selló su relación con Argentina inmortalizando esta épica noche y nosotros podemos decir que somos muy afortunados porque, tal como decía el lema que se veía grande en la pantalla: “estuvimos aquí (we were here)”.

Frank Hernández
Director en Rocktambulos
Escucho más de lo que veo y escribo más de lo que leo.
Periodista musical. Radio Host. Colaborador en Billboard. Fundador de Rocktambulos
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Todas las fotos fueron tomadas por Ariel Pascolat / Todos los derechos pertenecen a su autor

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