Estás aquí
Página principal > Destacada

JOHN MAUS habla en profundidad sobre “Screen Memories” y critica la vida moderna #Entrevista

JOHN MAUS es uno de esos compositores poco comunes que produjo el siglo XXI: estudió música en el California Institute of Arts, colaboró con ARIEL PINK, estudió filosofía y filosofía política y lanzó tres álbumes en solitario. Sus tópicos suelen tratar la angustia, el pesimismo cultural, característico de autores que él venera como Jacques Lacan y Slavoj Zizek, todo con un sonido macabro, oscuro y New Wave. Su nueva obra, Screen Memories, no es la excepción: Maus propone una crítica a la vida mediatizada por las pantallas, ya sea de un televisor o un celular, llegando a un panorama angustiante.

En una interesante entrevista reciente, JOHN MAUS reflexionó sobre su obra, su pasado, los modos de ser un músico moderno y las nuevas formas de vida que ofrece el Siglo XXI. A continuación pueden ver la conversación completa:

FOR ENGLISH VERSION GO TO THE BOTTOM

Muchas cosas ocurrieron desde que lanzaste tu último disco. Completaste tu doctorado en Filosofía Política y pasaste una gran cantidad de tiempo construyendo tus propios sintetizadores modulares. ¿Tu trabajo académico encaja de algún manera con la composición musical?

Claro. Especialmente porque una de las personas con quien estuve trabajando mucho fue Friedrich Kittler. ¿Te es familiar?  Fue una especie de antecedente en la teoría de la comunicación, pero estrictamente él se interesó en las maneras en que los aparatos reconfiguran nuestros sentidos. Escribió un libro llamado Discourse Networks 1800/1900 [1985] (1990) y es sobre el cambio abismal que dio su curso con el advenimiento de la escritura, luego la invención de la máquina de escribir y posteriormente el gramófono. Es increíble cuando lees comentarios de personas cuando escucharon, por primera vez, el sonido de una voz viniendo desde una caja. Eso es algo que hoy damos por sentado, pero fue una idea sin precedentes por aquel entonces. La voz era la persona, el ser humano, el alma. Kitter de alguna manera desarrolla la idea de que la materialidad, los mecanismos en sí, pueden ser hechos para hablar.

Así que en relación a tu pregunta, ese tipo de idea fue la que prácticamente le dio forma a la decisión, por ejemplo, de pasar tanto tiempo construyendo sintetizadores y esas cosas. Un sistema controlado puede usar singularidades y perturbaciones para establizarse mediante un seguimiento. ¿Qué pasa cuando los envíos y los receptores en su materialidad son sacudidos y sacudidos hasta que exploten? Ese pensamiento fue una guía, si me adecué o no está por verse.

¿Cómo fue la experiencia de construirlos?

Fue como yo imaginaba a las personas que construyen trenes por hobby o algo por el estilo. Para ser honesto, no puedo dejar de sospechar que me tomé tanto tiempo para construir los sintetizadores porque hubo un deseo inconsciente de evitar esa verdadera vocación de crear música, porque no hay reglas para eso. No hay ningún tipo de prescripción. Para un principiante de sillón como yo, con la electrónica simplemente se siguen las instrucciones para juntar las piezas: la cosa está hecha, hay algo que ahorra el horror de tener que crear sobre eso.

Lo que tomo de la experiencia, además de alguna dicha en hacerlo, fue desafortunadamente un 90% de decepción y un 10% de éxito en términos de cuánto pude aplicarlo a la música. En otras palabras, tal vez podría haber utilizado los complementos digitales y no habría hecho una gran diferencia. Siempre odié a los tipos fanáticos del equipamiento musical antes de hacer esto. Es como, “sí, está bien, consigue los pedales de fantasía y todo, no va a ayudarte a escribir una canción”. Ahora entiendo a esos chicos un poco mejor, pero todavía no estoy seguro si me ayudó a hacer mejores canciones o no. Eso es para que tu lo decidas, supongo.

Después de haber pasado por la experiencia táctil de construir estas máquinas, ¿cambió tu forma de pensar sobre el proceso real de producción musical o cómo armar canciones?

No, pero me dio un respeto mucho más profundo sobre la gente que realmente realiza los circuitos de los dispositivos, como también respecto a las personas que diseñan los sonidos, los parches de la computadora, porque claramente hay un arte para eso. Creo que muchos músicos de hoy, aunque tal vez sólo estoy hablando por mí mismo, están más que felices de usar uno de los presets en el software de su sentizador que una de estas personas anónimas utilizando su ingenio para diseñar. Sin duda me dio un gran respeto por lo que estaban haciendo. La idea con los sintetizadores analógicos nunca fue como “quiero ser como GIORGIO MORODER” o algo así. Pensé más bien que con los ordenadores ahora hay una posibilidad híbrida, extraña donde tienes estos súper procesadores rápidos que controlan el voltaje continuo infinito.

Sí, eso también parte de lo que yo pensaba. Como lo que te comentaba sobre el equipamiento, ¿cuál es el sentido detrás de ello? Puedes conseguir los pedales, el hermoso sintetizador Jupiter 8, pero si no puedes hacer música, ¿cuán bueno es eso?

Pienso en cosas como estas cuando giro con alguien como Dan Deacon, una persona que sabe sobre unión de circuitos y esos temas. Como un “músico profesional ” – por no saber decirlo de otra manera – sentí que era algo necesario no ser siempre la persona que dice “no sé nada sobre eso, solo escribo canciones”. Quería entenderlo un poco, especialmente como un tipo “do it yourself” (DIY).

Quería ver la cosa completa, entender los condensadores y las resistencias, los pequeños chips y su funcionamiento, cada cosa por más pequeña que sea. Realmente me dio un respeto mayor por todo esto. Lo que me sorprendió fue que, ahora que estoy haciendo la configuración en vivo con una banda, es que cuando hacía estas canciones yo tenía parlantes, dispositivos fuera de lo común, modulares. Eran seis de un lado, media docena del otro en términos sonoros contra los plugins digitales. Los tipos de sonidos están muy cerca. El minuto en el que las ondas pasan a través del umbral de poder, intensidad, como sea que los físicos lo llamen, cuando esa onda es lo suficientemente fuerte para sentirla en tu cuerpo, ahí es cuando el voltaje hace la diferencia. Efectivamente hace una gran diferencia en vivo en comparación con auriculares o parlantes de computadores. ¿Viste a toda esa fetichización del voltaje? La entiendo. Esa fue una lección que aprendí.

Ahora que el disco está totalmente terminado, ¿cómo te sientes con los resultados?

Es un poco oscuro, ¿no crees? Realmente esperaba un poco más de ligereza. Está en el aire, lo apocalíptico. Algunas de estas canciones se hicieron antes de las elecciones. Realmente esperaba que fuera a salir en ese momento porque era un momento apocalíptico. Pensé que los aspectos ominosos de la música realmente resonarían con ese momento y encontrarían un lugar en el que no lo harían si las cosas vuelven a calmarse demasiado o lo que sea. ¿Sabes a lo que me refiero? Supongo que no tenemos que preocuparnos de que las cosas estén demasiado tranquilas ahora mismo.

Tus shows en vivo en el pasado – que los hacías tú solo – eran bastante legendarios. ¿Cómo ha sido tocar con una banda? ¿Por qué decidiste hacer eso?

Para mi sorpresa, porque yo no estaba seguro de que este sería el caso, pero tocar con una banda alivió, al menos un poco, la ansiedad paralizante que implica salir por mi cuenta al escenario. También estaba preocupado de que pudiera quitar algo de la provocadora verdad desnuda de tener que salir solo. Yo soy esencialmente un novato en esto, pero la banda abre toda una nueva gama de posibilidades en lo que respecta a hacer cosas interesantes sónicamente que no serían posibles de hacer sólo con mi pequeña máquina de karaoke o lo que sea. Estoy con seres humanos, ¿sabes? Quería regresar a la música a través del disco y averiguar cómo tocar cada cosa, que no es totalmente posible. Pero con la banda podemos tener … No sé cuál sería la palabra correcta. ¿Vulnerabilidad? Puede haber pequeños errores. Puede haber ciertas llamadas de atención en algunos elementos de la música porque alguien está tocando allí. Por último, hay más posibilidades musicales en ella. Además, en un sentido más calculado de auto-interés, se siente más seguro de alguna manera. Ya sabes, en Madrid, me tiraron botellas de cerveza en la cabeza cuando interpetaba mi música solo, era como “¿qué diablos es esto, arte performática o algo así? ¡Esto no es música!” Al menos en un sentido egoísta espero evitar algo de eso ahora.

Después de pasar tanto tiempo trabajando por tu cuenta en tu granja de Minnesota sin que nadie te moleste, ¿se siente como un shock al sistema de repente estar haciendo espectáculos delante de la gente?

Bueno, de alguna manera me fui acostumbrando porque los chicos de la banda vinieron a vivir a la “funny farm”, como la llamé. Eso ayudó a acostumbrarme. También a veces está bueno sentir que el piso se te cae, te abre posibilidades. Yo no estaba muy interesado en vivir así, como un ermitaño, indefinidamente. En todo caso, era como entrar en la cueva para intentar crear realmente algo digno de traer de vuelta a la civilización.

¿Qué puedes decir sobre el título, Screen Memories?

Funciona en muchos niveles diferentes. La portada es estéticamente buena – esencialmente una televisión con estática en ella – ¿verdad? Ahí está eso. Ese es un aspecto. ¿Recuerdas? ¿recuerdas la televisión? La única cosa que miramos antes antes de que explotó en nuestros bolsillos o se convirtió en esta cosa que sólo podían implantarnos en nuestros ojos. Ahí está. Jode a la memoria y todo eso. Todo está siempre mediado, toda la memoria, toda la noticia, por una pantalla. Viene a través de ese medio y por lo tanto es como una especie de memoria a travès de una pantalla.

Tus recuerdos son mitigados por una pantalla, pero a menudo recordamos cosas que sólo hemos visto ahí. Es nuestro portal en el mundo.

Sí, sí, sí. Esa es la cuestión. Cuando crecí, la pantalla era mi ventana a lo que el mundo se supone que es. Supongo que ese es el caso en todas partes. La gente está mirando a través de ellas. Aquí, en una ciudad en la que están rodeados por millones de personas, todo sigue llegando a través de una pantalla. Creciendo en el país como lo hice, a menudo era sólo yo y una pantalla. No teníamos televisión por cable cuando yo crecí, así que recuerdo ir al campamento de verano en mi niñez y todo el mundo estaba hablando de Los Simpson “a todo color” y no sabía de lo que estaban hablando. Fui un perdedor. Cuando me hice un poco más viejo iba a alguna otra casa de los chicos para mirar Mtv o 120 Minutes.

Hablando de Screen Memories, he estado realmente en sesiones de mirar nada más que comerciales de anuncios viejos, solo por la música, parte de ella es realmente buena. Los comerciales de juguetes que tuve cuando era un niño… eran increíbles. Tendrían que empacar toda esta emoción en un spot de 30 segundos. Es como la música de dibujos animados que me interesó más tarde, cosas como Jem and the Holograms, Barbie and the Rockers, todo eso, ese tipo de cosas. Es gente que fue a la escuela de música y sabe lo que hace, pero no son estrellas de Rock, así que están un poco más liberados y se ponen a mostrar sus cosas haciendo música alocada para comerciales sin ningún tipo de presión. Esta cosa se convierte en algo que no encontrarías en otro lugar: comerciales, bibliotecas de audio, canciones de televisión… eso es de lo mejor. ¿Somos bastardos nostálgicos o es realmente el caso, como me parece, que es de alguna manera más interesante que mucha música Pop?

Recuerdo un comercial…. que parece que habría sido una pesadilla total para ver cuando yo era niño. Era un anuncio para teléfonos celulares o algo,en sus primeros días, y hay literalmente cables volando alrededor del cuerpo de un chico, decía algo como: “¡tú eres el teléfono!”. Eso es una memoria de pantalla, ¿verdad?. Ahora son sólo  anuncios que cuestan 20 millones de dólares que muestran todo el ciclo de vida de un niño que envejece y es un poco de narrativa sobre la vida y la muerte, donde al final el mensaje es: “utilizar tu teléfono móvil.” Es mucho menos divertido y más insidioso que los comerciales que me gustaba cuando era niño, donde alguien cantaba sobre Big Red Gum o “¡compre Brillo! ¡Es bueno para  tus sartenes!”.

¿Qué sigue en tu vida?

Girar, girar, espero hacer algunos videos, y girar más. Básicamente hacer una buena y larga gira, tengo la banda. La hernia que me salió por gritar tanto tiene la posibilidad de descansar un rato. Ahora que están los chicos de la banda para apoyarme en ellos, creo que puedo mantenerlo hasta 2018. Eso es lo que hay en la agenda

ENGLISH VERSION

 

A lot of things have happened since you released your last record. You completed a Phd in Political Philosophy and spent a lot of time building your own modular synthesizers. Did your academic work dovetail in any way with the music making?

Sure. Especially because one of the guys I was working with a lot was Friedrich Kittler. Are you familiar with him at all? He was like an antecedent of media theory but in the strict sense that what he was interested in was the way the material apparatuses themselves reconfigure our senses. He wrote a book called Discourse Networks 1800/1900. It’s about that sea change that took place from the advent of handwriting to the invention of typewriter and to the invention of the gramophone. It’s amazing when you read some of these comments from people when they first heard a voice coming out of a box. We take it for granted today, but this was an entirely unprecedented idea back then. The voice was the person, was the human being. It was the soul. Kittler kind of develops that into this idea that the materiality, the mechanisms themselves can be made to speak.

So, In relation to your question, that kind of idea very much informed the decision, for example, to spend all the time building the synthesizers and things. A controlled system can use singularities and perturbations to stabilize the whole system by tracking it. What happens when the senders and receivers in their materiality are just shaken and shaken until they themselves explode? That was a guiding thought, whether I proved adequate to it or not remains to be seen.

How was the experience of building them?

It was sort of like how I imagine it is for people who are really into building hobby trains or something like that. To be honest, I can’t help but suspect in taking so much time to build the synthesizers there was just an unconscious desire to avoid that real vocation of creating music, because there’s no rules for that. There’s no prescription. For an armchair novice such as myself, with the electronics you simply follow the instructions for putting them together. The thing is made. There is something that spares you the horror of having to create in that.

My takeaway from the experience, besides some edification in actually doing it, was unfortunately about  90% disappointment and 10% success in terms of how much I was able to use it in the music. In other words, perhaps I could have just used the digital plug-ins and it wouldn’t have made that much of a difference. I always hated gear guys prior to this. It’s like, “Yeah, okay. Get the fancy pedals and everything. It’s not going to help you write a song.” Now I kind of understand those guys a little better, but I’m still not sure if it helped me make better songs or not. That’s for you to decide, I guess.

Having gone through the tactile experience of building these machines, did it change the way you thought about the actual process of music making or how the songs were built?

No, but it gave me a much deeper respect for the folks that actually come up with the circuits for the devices and the people that design the sounds—the computer patches—because clearly there’s an art to that. I think a lot of musicians today, although maybe I’m only speaking for myself, are more than happy to use one of the presets in the software synthesizer that one of these unnamed people used their ingenuity to design. It certainly gave me a great respect for what they were doing. The idea with the analog synths was never like, “I want to be like Giorgio Moroder” or something. I thought with computers now there’s this weird hybrid possibility where you have these super fast processors that control the infinite continuous voltage.

I hoped to make music to somehow sonically mobilize these different possibilities, but somehow it was just too elusive or beyond my abilities to really draw what in my head I imagine that was going to be. I’m not totally sure what I thought the results would be. LIke everything, it was an experiment.

Dissecting the materials in some way—like by actually building a synthesizer—can slow the process down in a way that helps you actually appreciate all the components, all the actual sounds themselves.

Yeah, that was part of my reasoning. Like the thing I was saying about gear—what’s the point? You can get the pedal, you can get the beautiful Jupiter 8 synth, but if you still can’t come up with music, what good is it?

I think about things like this when I tour with somebody like Dan Deacon, who is about circuit bending and stuff. As a “professional musician”—for lack of a better way of putting it—I kind of felt like it was incumbent to not always just be the person who says, “I don’t know anything about that, I just write songs.” I wanted to understand it a little, especially as a DIY guy.

I wanted to see the whole thing—to understand the capacitors and the resistors, the little chips and what they’re doing, each little pin. It definitely gave me a deeper respect for the whole thing . What really surprised me, now that I’m doing the live configuration with a band, is that when I was making these songs I had speakers, all of this outboard animal stuff, modular stuff. It was six one way, half a dozen of the other in terms of the sound, versus the digital plug-ins. The sounds are pretty close. The minute the waves come across a threshold of power or intensity or whatever the proper physics term is for it, when that wave is powerful enough to physically feel in your body—that’s where the voltage makes a difference. It certainly makes a much bigger difference live than it does in ear buds or on your computer speakers. That whole fetishization of voltage, you know? I get it.  That was a lesson taken away from it for sure.

Now that the record is totally done, how do you feel about the results?

It’s a little bit dark, don’t you think? I was really hoping for a little more lightness. It’s in the air,  the apocalyptic thing. Some of these songs were done before the election. I really hoped it was going to come out around that time because it was such an apocalyptic moment. I thought the ominous aspects of the music would really resonate with that moment and find a place they may not if things get too calm again or whatever. You know what I mean? I guess we don’t have to worry about things getting too calm right now.

Your live shows in the past—in which you played by yourself—are pretty legendary. How has it been to play with a band? And why did you decide to do that?

To my surprise, because I wasn’t sure this would be the case, but playing with a band did alleviate at least a modicum of the crippling anxiety involved in going out there on my own. I was also worried that it might take away some of the provocative naked truth of just having to go out there alone. I’m essentially a newbie at this, but the band opens up a whole new range of possibilities in regards to making interesting things happen sonically that wouldn’t be possible to do with just my little karaoke machine or whatever.

I’m out there with human beings, you know? I wanted to go back through the record and figure out how to play every single thing, which isn’t totally possible. But with the band we can have…I don’t know what the right word would be. Vulnerability? There can be little mistakes. There can be attention drawn to certain elements of the music because somebody is playing it up there. Finally, there’s more musical possibilities in it. Also, in a more calculated self-interested sense, it just feels safer somehow. You know, in Madrid, they threw beer bottles at my head when I played by myself. They’re like, “what the fuck? Is this performance art or something? This isn’t music!” At least in a self-interested sense I hope to avoid some of that now, you know what I mean?

After spending so much time working on your own on your farm in Minnesota without anybody bothering you, does it feel like a shock to the system to suddenly be playing shows in front of people?

Well, I had a run up to it because the guys in the band came and lived out at the funny farm, as I call it, for essentially the whole summer. That took a little bit of getting used to. Also, there’s a sense that it’s good to have the floor drop out from under you sometimes. It opens up possibilities. I wasn’t too keen on living like that, like a hermit, indefinitely. If anything, it was like going into the cave to try to really create something worth bringing back to civilization. You know what I mean?

What can you say about the title, Screen Memories?

It works on a lot of different levels. The cover is aesthetically cool looking–essentially a television with static on it, right? There’s that. That’s one aspect. Remember? Remember TV? The one little thing we looked at before before it exploded into our pockets or became this thing they could just implant into our eyeballs. There’s that. It fucks with the memory and all that stuff. Everything is always already mediated, the whole memory, the whole news, by a screen. It comes through the screen and therefore it’s kind of like a screen memory.

Your memories being mitigated by a screen but often we remember things that we only ever saw on a screen. It’s our portal into the world.

Yeah, yeah, yeah. That’s the thing too. Growing up, the screen was my window to whatever the world is supposed to be. I guess that’s the case everywhere. People are looking at their screens. Here in a city where you are surrounded by millions of other people, everything is still only coming to you through a screen. People still just looking at their screens. Growing up in the country like I did, it was often just me and a screen. We didn’t have cable tv when I grew up, so I remember going to summer camp when I was a kid and everyone was talking about The Simpsons and In Living Color and I didn’t know what they were talking about. I was just some loser. When I got a little older I would go to some other kids house to watch Mtv or 120 Minutes.

Speaking of Screen Memories, I have actually gone on binges of watching nothing more than montages of old commercials, mostly just for the music. Some of the music is really good. The toy commercials that I had when I was a kid were amazing. They’d have to pack all of this excitement into a 30 second spot. It’s like the cartoon music I got interested in later on, things like Jem and the Holograms,  Barbie and the Rockers, all this stuff. It’s the same sort of thing. It’s people who went to music school and know their stuff but they’re not rock stars, so that frees them up a little bit and they get to show their chops by making crazy commercial music and there’s no pressure. It becomes this thing unto itself that you wouldn’t find anywhere else. Commercials, library records, television songs. Some of the best stuff.

Are we just nostalgic bastards or is it truly the case, as it seems to me, that it is somehow more interesting than a lot of pop music. I love that stuff. I remember a commercial that it seems like it would have been a total nightmare to see as a child. It was an ad for cellphones or something, early days, and there are literally wires flying into a guy’s body. He says something like, “You are the phone!” That’s a screen memory, right? Now it’s just these ads that cost 20 million dollars that show, like, the entire life cycle of a child getting older and it’s some narrative about life and death where at the end the message is: “use your cellphone.” It’s so much less fun and more insidious than the commercials I liked as a kid where someone was singing about Big Red gum or it was “Buy Brillo! It’s good to use on your pans!”

 What happens next for you?

Touring. Touring, touring, and hopefully some videos. Mainly touring. A good run at touring. I’ve got the band. The hernia I had from screaming too much has now had a chance to heal a little. Now that I have the guys in the band to lean on a little bit, I think I can muster it through 2018 at least. You know what I mean? That’s what currently is on the agenda.

 

 

¿Usas Facebook? ¡Exprésate y comparte!

Comentarios:

¿Qué te pareció? ¡Queremos leer tu opinión! Deja un comentario:

Top