100% Hardcore: TERROR hizo estallar Buenos Aires #ReseñaDestacadaReseñasShows (Así Fue) por Víctor Rondón - 29/01/202629/01/2026 Uniclub volvió a ser territorio hardcore el pasado jueves 22 de enero. Sin vueltas, sin pose y sin momentos de respiro. TERROR regresó a Buenos Aires con su gira Still Dedicated to Hardcore Latin America y dio exactamente lo que vino a dar: una noche corta, intensa y directa, de esas que te dejan transpirado, golpeado y con una sonrisa que dura horas.La noche arrancó con KNOCKOUT, históricos de Rosario con más de 20 años en la escena. El público respondió desde el primer tema: pogo, cantos y gente volando por arriba de las cabezas. Lo hermoso de ver al público desde temprano, apoyando a las bandas nacionales. No fue un simple telón de fondo, fue una verdadera antesala. Mucha energía arriba y abajo del escenario, dejando claro que el clima ya estaba listo para lo que se venía.Poco antes de las nueve, con Uniclub explotado, salió TERROR. Scott Vogel apareció con una remera de Racing y la conexión con el público fue inmediata. Arrancaron con “One With the Underdogs” y el lugar se vino abajo. Todos cantando, todos saltando y todos empujándose, pero todos disfrutando. “Spit My Rage”, del mismo disco, siguió sin bajar un segundo la intensidad, mientras el escenario ya empezaba a llenarse de gente que subía a cantar, a saltar o a tirarse al público.Con “Stick Tight”, del disco Keepers of the Faith, Scott dejó algo claro desde temprano: el escenario no era solo de la banda, sino de todos. Hermanos y hermanas hardcore compartiendo el mismo espacio, sin reglas ni distancia. El pogo se volvió más furioso con “Boundless Contempt”, un tema más reciente, ideal para abrir el piso y repartir golpes.El segundo bloque arrancó con el clásico grito argentino de “Aguante TERROR, la puta que los parió”. Scott se rió, agradeció y avisó que ahora había que cantar en serio. “Return to Strength” fue pura comunión, con gente subiendo sin parar para gritar cada línea con el micrófono abierto. Después llegó un momento clave cuando empezó a sonar “Lowest of the Low”. Scott pidió el circle pit más grande del show y lo tuvo. “Si conoces TERROR, conoces este tema”, dijo, y Uniclub respondió como corresponde.“Always the Hard Way” mantuvo el espíritu festivo, con saltos, empujones y sonrisas, antes de volver a la bronca con “Can’t Help but Hate”, bien directa y sin adornos. Los coros del guitarrista, Martin Stewart sonaron filosos, el vocalista, Scott no paró de moverse y la banda mostró en todo momento lo cómoda que estaba con el recibimiento del público argentino.Sin dejar que la energía bajara ni un segundo, siguieron con “Pain Into Power” y luego soltaron un clásico de 2006: “Overcome”. El coro fue colectivo, crudo y bien cantado, todos queriendo acompañar a Scott. El tramo final incluyó dos golpes cortos y al mentón: “You’re Caught” y “The 25th Hour”, perfectos para el hardcore dancing y para vaciar lo último que quedaba en el tanque. El cierre fue una fiesta: “Keep Your Mouth Shut” mantuvo el pogo abierto, con más gente subiéndose a cantar partes enteras del tema, mientras Scott dejaba el micrófono libre una y otra vez. Y como broche final, “Keepers of the Faith” convirtió Uniclub en un solo coro. El público cantó tan fuerte arriba y abajo del escenario que por momentos solo se escuchaba un coro gigante de voces.TERROR no prometió nada que no cumpliera. No solo agradecieron a todos por estar ahí acompañándolos por tantos años, sino que también agradecieron a KNOCKOUT y a todas las bandas que hacen vida en la escena por estar ahí. Es hardcore honesto, directo y sin concesiones. Fue una noche intensa y explosiva, que dejó claro por qué siguen siendo una referencia absoluta del género. Leyendas vivas, haciendo lo suyo como si fuera la primera vez.©Todas las fotos fueron tomadas por Fede González y son cortesía de Noiseground / Todos los derechos pertenecen a su autor