Todopoderosos: MR BUNGLE cerró su «última» gira en Argentina #ReseñaReseñasShows (Así Fue) por Facundo Guadagno - 04/02/202605/02/2026 El martes 3 de febrero de 2026, MR BUNGLE volvió a presentarse en Argentina tras tres años de ausencia, en una fecha que excedió largamente la lógica de “banda invitada”, ya que la legendaria agrupación abría para AVENGED SEVENFOLD. En el marco de una jornada de altísimo nivel, su actuación funcionó como una irrupción frontal: breve, intensa y sin concesiones, reafirmando el perfil más extremo y corrosivo del proyecto en su etapa actual.Retomemos donde dejamos: la etapa actual. Si hace veintiséis años MR BUNGLE giraba con su tour California (1999), presentando ese disco, en esta ocasión el motivo era volver a presentar, como en 2022, The Raging Wrath of Easter Bunny Demo (2020). Todo esto porque, como nos comentó el bajista Trevor Dunn, el material allí era brillante pero ininteligible. Desde que comenzó esta etapa en febrero de 2020, las canciones han mutado, incluso los covers. Pero todo tiene un final: al comenzar este tour, desde la cuenta oficial de Mike Patton se anunció que el grupo dejaría de tocar por tiempo indeterminado. He ahí la daga agridulce. Otra vez el fin de MR BUNGLE.El set se desplegó como una descarga compacta, sin transiciones amables ni pausas innecesarias: demagogia para otro lado. Es cierto que Patton salió con una remera de Argentina y tomó mate en el escenario, a modo de provocación, pero no existió ningún feedback demagógico. En parte —y es central mencionarlo—, esto se debió a que este no era el público de Bungle. El bajista Trevor Dunn quedó pedaleando en el aire, cuando dijo “mi culo está mojado” y nadie le respondió, mientras que en 2022, en un recinto para ellos (El Teatro de Flores), le hicieron la fiesta necesaria. Son dos propuestas antitéticas: no hay punto de encuentro más allá de la devoción de A7X por Bungle.Desde los primeros compases quedó claro que la propuesta no iba a suavizarse por el contexto: riffs cortantes, cambios abruptos de tempo y una ejecución quirúrgica sostuvieron una tensión constante. Piezas como “Anarchy Up Your Anus”, “Bungle Grind”, “Eracist” y “Sudden Death” fueron abordadas con precisión absoluta, consolidando un bloque agresivo y físico, donde cada corte cumplió una función clara dentro del relato sonoro. Los integrantes rozan los 60 años y su vitalidad está intacta. El segmento de versiones volvió a ocupar un lugar central, pero lejos del guiño nostálgico. “Refuse/Resist” apareció completamente recontextualizada y funcionó como un gancho para que el estadio salte al unísono, mientras que canciones como “Hopelessly Devoted to You” o “All by Myself” —o “Andate a la mierda”, según Patton— fueron llevadas a un terreno de ironía oscura, despojadas de cualquier sentimentalismo. “Tuyo”, que de hecho abrió la noche, fue reinterpretada desde una lógica grotesca y disonante, y terminó de confirmar que el grupo sigue utilizando el cover como herramienta de deformación estética antes que como homenaje.Uno de los pilares del show fue el guitarrista Trey Spruance cuya presencia aportó peso específico tanto en lo musical como en lo simbólico, dado que el está desde la génesis del conjunto hace un poquito más de cuarenta años en Eureka, California. Sus riffs densos y su ataque preciso reforzaron el costado más metálico del set, sin dejar de lado su faceta virtuosa. Trevor Dunn fue el ladero perfecto y su bajo, incluso, hizo el comienzo de “Raping Your Mind” cuando debería haber habido una guitarra gemela. ¿Por qué tal fenómeno? Porque el guitarrista Scott Ian solo participó de algunas canciones por motivos que aún cabe esclarecer. Mentiría si tuviese que afirmar que se lo extrañó: más aún, obliga a pensar que se vio un Bungle más “puro”. Es más, que la bestia de Dave Lombardo haya sido excelso tras los parches no fue motivo de desubicación sino que se lo percibió como un miembro orgánico.Para leer la reseña del show de AVENGED SEVENFOLD, entra acáLa invitación de M. Shadows, vocalista de AVENGED SEVENFOLD, para interpretar “Retrovertigo” fue, sin dudas, una de las decisiones más comentadas de la noche. Si bien su presencia fue celebrada por buena parte del público -y por el propio Mike Patton, quien en esta versión se limitó a realizar coros- también generó cierta resistencia en los seguidores más puristas de MR. BUNGLE (a los que me sumo), especialmente considerando el peso emocional que la canción tiene dentro de su repertorio. Más allá de las lecturas divididas, la interpretación fue recibida con una ovación generalizada, reflejando que, aun en la polémica, el momento logró conectar con el estadio. View this post on InstagramA post shared by Rocktambulos (@rocktambulos)“My Ass Is On Fire” es de otra liga. No es en desmedro de las composiciones de Raging Wrath… pero esa bestialidad de 1991 que marcó generaciones y bandas no solo requiere virtuosismo, sino que mezcla dos cosas casi opuestas: la fluctuación fuera del 4/4 y… ¡Que sea ganchera! Bueno, en lenguaje de MR BUNGLE o… Mr Boludo como dijo Patton, que está en un punto altísimo de su carrera.“Es el último show del tour, hasta la próxima”, dijo Mike. Aha, ¿pero qué proxima? ¿Con? Ciertamente no AVVT/PTTN, el proyecto Country al cual le dedicará gran parte del año. Fue el mejor show de MR BUNGLE en Argentina a fuerza de un sonido impecable y una actitud totalmente desafiante. Sin nostalgia, sin concesiones y con una ejecución impecable, el grupo volvió a demostrar que su lugar en la escena no es el de acompañar, sino el de intervenir, desestabilizar y dejar una marca clara antes de retirarse, al menos por ahora, hacia un silencio indefinido. Esperemos que todo se trate de una falsa alarma.Facundo GuadagnoRedactor en RocktambulosAntropólogo. Politólogo. Escritor.©Todas las fotos fueron tomadas por Carlos Martínez para Rocktambulos / Todos los derechos reservados