Estás aquí
Página principal > Destacada >

Cátedra lapidaria: OBITUARY regresó a Argentina, 9 años después #Reseña

Hay giras que se anuncian, se postergan y quedan flotando en el aire como promesas inconclusas. El regreso de OBITUARY a la Argentina fue una de esas historias que necesitaban cerrarse. El tour que originalmente iba a celebrarse en febrero de 2025, con motivo de los 35 años de Cause of Death (1990), finalmente encontró su fecha: 18 de febrero de 2026. Y lo que en un principio iba a suceder en El Teatrito terminó mudándose a Teatro Flores por el motivo que todos sueñan: agotaron las entradas, un detalle que ya decía bastante antes de que sonara la primera nota.

La expectativa no era menor. No se trataba solo de un nuevo paso por Buenos Aires, sino del regreso tras casi nueve años de ausencia y la celebración en vivo de un disco que no solo consolidó a la banda, sino que ayudó a moldear una manera específica de entender el death metal. Mientras otras agrupaciones estadounidenses optaban por una velocidad desbocada y un virtuosismo más técnico, lo de los de Florida siempre fueron distintos hasta en su manera de vestir. Riffs densos, tempos arrastrados y una sensación de pesadez que no necesita correr para aplastar definen a estos pioneros del death metal.

A las 21:30 en punto, el ritual comenzó como manda la tradición. “Snortin’ Whiskey” de Pat Travers sonó por los parlantes y uno a uno fueron tomando posiciones Trevor Peres, Terry Butler, Kenny Andrews y Donald Tardy. Sin vueltas, “Redneck Stomp” abrió la descarga con esa cadencia gruesa que funciona como declaración de principios: este death tiene un groove pantanoso, no es una carrera de velocidad.

“Sentence Day” marcó la entrada de John Tardy, y con él llegó ese registro inconfundible que parece más un lamento cavernoso que una voz humana. Desde ahí, la noche se sostuvo sobre una ejecución sólida, sin fisuras, con un sonido que, a pesar de un par de problemas técnicos con los parlantes del lado izquierdo que por suerte se resolvieron rápido, nunca llegó a diluirse y golpeó compacto. “A Lesson in Vengeance” y “The Wrong Time” completaron el primer tramo con una banda ajustada, consciente de que no necesita artificios cuando las canciones pesan por sí solas.

El eje emocional estaba claro: Cause of Death tenía que ocupar el centro. No fue interpretado en su totalidad -quedaron afuera “Find the Arise” y “Memories Remain”– pero eso no impidió que cada tema fuera recibido como un clásico irrenunciable. Peres recreó cada riff con la misma naturalidad con la que fueron concebidos hace tres décadas y media, y si hay una columna vertebral en todo esto, esa es la batería de Donald Tardy: precisa, pesada, determinante en esa identidad sonora que convirtió a la banda en referencia obligada del género.

Tras una breve retirada, el encore llegó para exprimir lo último que quedaba en el ambiente. “I’m in Pain” encendió el tramo final y la icónica “Slowly We Rot” puso el cierre con esa mezcla de celebración y agotamiento físico que solo un show así puede provocar, inclusive aunque sea miércoles y mañana haya que ir a laburar.

Siempre quedan canciones afuera. Siempre se piensa en ese tema que pudo haber sonado y no sonó, sobre todo cuando el show dura poco más de una hora. Pero más allá de cualquier lista ideal, lo del 18 de febrero en el Teatro Flores fue la confirmación de que OBITUARY sigue defendiendo su legado con la misma contundencia que lo construyó, y en esa persistencia, en ese pudrirse lentamente pero con dignidad, está la verdadera razón por la que el público se dio cita en el Teatro Flores, algunos para volver a verlos, otros para disfrutarlos por primera vez. No sabemos cuando volverán, pero esa noche pudimos ver mucha juventud entre la audiencia y eso nos deja contentos y esperanzados de que el metal tiene futuro, porque mientras haya quien lo escuche, el death no morirá.

Frank Hernández
Director en Rocktambulos
Escucho más de lo que veo y escribo más de lo que leo.
Periodista musical. Radio Host. Escribí en Billboard, Rockaxis y más. Fundador de Rocktambulos
Frank Hernández on EmailFrank Hernández on InstagramFrank Hernández on Twitter

©Todas las fotos fueron tomadas por Jolu De Simone para Rocktambulos / Todos los derechos reservados

Deja una respuesta

Top