Lobo hombre en Buenos Aires: MOONSPELL celebró «Wolfheart» con un show contundente #ReseñaDestacadaReseñasShows (Así Fue) por Facundo Llano - 23/03/202623/03/2026 No es novedad que, en las últimas dos décadas, las bandas se han apoyado en su catálogo clásico para generar mayor interés y así poder vender más entradas. Las más recientes visitas de MOONSPELL al país se han dado en un contexto de nostalgia: celebrando sus tres décadas en 2023 y, ahora, los treinta años de su disco debut, Wolfheart.La cuestión radica en que celebrar un aniversario cada vez se vuelve más anecdótico. Porque el disco debut de los portugueses fue en 1995, no en 1996. Y es con esas libertades que las fechas simbólicas terminan perdiendo peso y significado.También es cierto que esto es un trabajo, y que el sustento depende de la venta de entradas. Estas celebraciones funcionan como herramientas para generar interés en un mercado saturado. Y más aún cuando vienen de una banda como MOONSPELL, que se ha mostrado híper prolífica y cambiante a lo largo de tres décadas. De hecho, el cantante Fernando Ribeiro anunció que este año habrá nuevo disco. Entonces, no es lo mismo un grupo que vive exclusivamente de la nostalgia que uno que elige revisitar su pasado mientras sigue siendo creativo en el presente.A las 21:30, “Wolfshade (A Werewolf Masquerade)” marca el comienzo. A pesar de tratarse de una gira extensa, la banda se muestra entusiasmada, con una ejecución certera y con Fernando Ribeiro desplegando toda su teatralidad y humor, acompañado de una interpretación sentida que no hace sospechar que viene cantando estas canciones hace más de un año.Lamentablemente, luego de “Love Crimes”, un desperfecto con el bajo y las pantallas interrumpe el concierto durante algunos minutos. Si bien el problema visual no se solucionaría, la banda logra sostener la intensidad con momentos como “…of Dream and Drama (Midnight Ride)”, respaldados por un gran sonido que se mantendría durante toda la noche.La interpretación completa de Wolfheart estuvo acompañada por algunas canciones extra intercaladas, como “Ataegina” (fuera de la edición original) y “Tenebrarum Oratorium (Andamento I)” (de su EP de 1994). Además, contaron con una cantante invitada, encargada de las voces femeninas del disco.Luego del recorrido por el álbum, el setlist avanzó hacia algunos de los puntos más fuertes de su repertorio, como “Opium” y “Alma Matters”. El cierre, como ya es costumbre, llegó con el himno “Full Moon Madness”.La nostalgia funciona. Lo saben las bandas y lo sabe el público. Con la excusa de esta celebración, MOONSPELL logró duplicar la convocatoria respecto a su visita anterior. En un contexto económico desfavorable y con un aluvión de shows internacionales, es lógico que el público elija lo seguro: una banda con trayectoria, con un show sólido y un disco clásico interpretado en vivo.No hay demasiado margen de error ahí. Y, en este caso, no lo hubo. MOONSPELL es una institución y responde a esa expectativa. Por eso, quizás, el verdadero desafío será el próximo: cuando vuelvan con material nuevo, ver si el público acompaña con la misma intensidad.Facundo LlanoColaborador en RocktambulosMúsica, comida y libros, el resto está de más.©Todas las fotos fueron tomadas por Frank Hernández para Rocktambulos / Todos los derechos reservados