Estás aquí
Página principal > Reseñas >

Un poco es un poco demasiado: HELLOWEEN celebró sus 40 años en Buenos Aires #Reseña

Al hablar de bandas fundacionales, de esas que marcaron el camino de un subgénero, hay que ir con pies de plomo. Concretamente en el caso del Power Metal, que tuvo sus orígenes en la primera mitad de los años 80, y del que existen grandes exponentes de mucho peso alrededor del mundo que aportaron (y siguen haciéndolo) al desarrollo de ese nicho, si de algo no puede haber dudas es que la referencia por excelencia siempre llevará a un nombre: HELLOWEEN.

Teniendo como motivo la celebración de sus 40 años de trayectoria, y bajo la “forma” de Pumpkins United que adoptaron hace ya 10 años, trayendo de vuelta a su formación oficial a los (por entonces ex miembros) Michael Kiske y Kai Hansen, los germanos se presentaron una vez más en Argentina el pasado domingo 13 de septiembre. El recinto elegido en esta ocasión no fue otro que el reputado Movistar Arena, que los recibió por primera vez.

AZEROTH tuvo la enorme responsabilidad de hacer la previa. Son una banda excelente, y que ha sabido mantenerse como un estandarte del Power Metal en el país. Con 30 años a sus espaldas, repasaron lo mejor de su catálogo desde sus inicios con “La Salida”, pasando por canciones que ya tienen un par de años (aunque no tantos) como “Más allá del Caos”, hasta su prometedor presente con “Senderos del Destino” y “A Través del Abismo”, esta última lanzada este mismo año.

Los Reyes reclaman su trono: HELLOWEEN reafirmó su lugar como pilar del Power Metal

“Marching Time” marcó el inicio de la celebración. Poco después llegó el primer discurso del Guardián, dando la bienvenida a los fieles que durante 40 años han acompañado a HELLOWEEN, e invitando a un viaje por el tiempo y la historia. Con Kai Hansen (guitarra/voz) saltando al frente, y con una intro de guitarra que incluyó un pasaje de la pieza clásica “Hall of the Mountain King” llegó el clásico “Future World”, algo temprano en el set, pero que según fue avanzando se entendió su colocación y resultó más que adecuada.

Con el carismático Andi Deris (voz) invitándonos a viajar a Japón, llegó la primera representación de su material más reciente, a través de “This Is Tokyo”, una canción que es una declaración de intenciones de su presente a nivel musical, y que hace brillar lo mejor de cada cantante principal. También hubo por supuesto espacio para que cada uno brillara por separado, con temas correspondientes a la época en la que cada uno estuvo solo al frente de la banda. El caso de “We Burn” (lanzallamas incluídos en la escenografía) cantada solo por Andi, o “Twilight of the Gods” cantada solo por Michael Kiske (voz), dinámica que se repetiría más adelante.

Luego recibimos una nueva comunicación del Guardián, indicándonos que había llegado el momento de “Ride The Sky”, o “el show de Kai parte 1”. Acá él mítico guitarrista/vocalista pasó a ser el centro de atención con Michael y Andi ausentándose. El virtuoso Sasha Gerstner (guitarra) también tuvo su momento de brillar al frente del escenario para el final de “Universe”, presentado por Andi, y exhibiendo la musicalidad y elegancia únicas que aporta a HELLOWEEN desde 2002.

De pronto se ausentó casi toda la banda del escenario. Había llegado el turno para Daniel Löble (batería) de mostrar sus dotes con un entretenido solo. Sin ocultar de ninguna manera mi eterno favoritismo por Uli Kusch como el mejor baterista que pasó por la banda, tras poco más de 20 años en la silla puedo reconocer en Daniel al merecedor heredero del recordado Ingo “Mr. Smile” Schwichtenberg. Es un baterista impecable, y que, salvo inconvenientes que puedan surgir en el futuro, parece haber encontrado su lugar en el mundo, y la banda a su vez el músico que necesitaba.

Reescribiendo “Let It Be” y El Show de Kai parte 2

En un segmento que el propio Andi denominó “la calma after la tormenta Sras y Sres”, acompañado únicamente por Kiske y una guitarra acústica que se turnaron, los cantantes brindaron un fragmento de “Let It Be” de The Beatles, al final de la cual Kiske expresó que es “quizá la mejor canción jamás escrita”. Al terminar el tema, el público argentino brilló una vez más con su ocurrencia y creatividad, entonando un cántico con la misma melodía de la canción que acababan de cantar pero sustituyendo el “Let It Be” por “Helloween”.

Volvió el show de Kai, ahora en su segunda y última parte, haciendo un juego vocal con la gente y aterrizando elegantemente en “Heavy Metal (Is the Law)”, con Michael Weikath (guitarra) yendo al frente durante el solo, y Markus Grosskopf (bajo) tirando magia con su instrumento, siendo el mimo final para aquellos soldados de la muy vieja guardia que rinden culto a los primeros pasos de HELLOWEEN.

Por última vez, el Guardián toma la palabra, y en esta ocasión es para anunciar el palazo de la noche: “Halloween”. Se dejó ver como nunca en el concierto la buena forma en la que está la banda. La instrumentación es impecable, y el nivel vocal tanto de Deris como de Kiske es suficiente para encarar shows largos, en giras largas, con canciones largas y súper exigentes como ésta.

“Eagle Fly Free”, cantada por Kiske, y “Power” por Deris, sellaron el compromiso con sus fans, y abrieron paso al grand finale con “Dr. Stein” y globos naranja gigantes con el motivo de la celebración volando por todo el recinto. Con un gran abrazo grupal, una reverencia, y Sasha extendiendo una bandera argentina con el logo de la banda se despidieron, tras un show de 140 minutos que dejó a los asistentes felices y extasiados con lo que presenciaron.

El caso de HELLOWEEN es uno en un millón. Arriesgaron por la experimentación de hacer una gira reunión que salió tan bien que mantuvieron la formación hasta el sol de hoy. Se les nota a gusto, disfrutando de lo que hacen, con una camaradería y sentido del humor altamente valorable entre ellos, dando la impresión de que realmente sus diferencias se resolvieron y se dedicaron a ser más felices y explotar al máximo su producto.

Con un show extenso, y que está muy bien producido, desde el audio, hasta las visuales pulidas con IA, pasando por detalles como vestuario, iluminación y disposición de los músicos en el escenario, los pioneros del Power Metal ofrecen en la actualidad el show de más alto nivel en su nicho, haciendo valer lo que sus fans pagan por verlos. El setlist está perfectamente equilibrado, evidenciando que honran su legado, y apuestan por su futuro. Dan espacio justo para sus nuevos temas, desempolvaron viejas joyas y cumplieron con los clásicos inamovibles que todos queremos escuchar. Nada más se puede pedir.

©Todas las fotos fueron tomadas por Leticia Villalba para Rocktambulos / Todos los derechos reservados

Deja una respuesta

Top