Estás aquí
Página principal > Reseñas >

Animales Nocturnos: TRIBULATION brindó una noche de oscuridad en Argentina #Reseña

A veces una banda haciéndose cargo de sus identidades es refrescante. En un mundo donde los grupos parecen sistemáticamente renegar de las etiquetas, TRIBULATION adopta el metal y rock gótico y lo hace su bandera. Este viernes 13 de febrero la banda sueca volvió a Buenos Aires para brindarnos una noche de oscuridad, a ocho años de su debut en el país.

Apenas se apagaron las luces, el clima gótico copó la sala. Johannes Andersson, con su imponente presencia y voz de ultratumba, se plantó al centro, pero todas las miradas se desviaron inevitablemente hacia el costado hacia el guitarrista Adam Zaars. El músico es la encarnación de un vampiro de la Hammer Films. Con sus movimientos lánguidos, casi coreografiados, y esa estética que mezcla el cuero con el maquillaje cadavérico, Zaars hipnotizó a los presentes mientras desgranaba los primeros riffs de la noche.

“Sub rosa in æternum” es el último lanzamiento del grupo y sería la columna vertebral del show, como así lo certificaba el comienzo con “The Unrelenting Choir” y “Taintes Skies”. Este nuevo trabajo los acerca más que nunca a los sonidos góticos de los ochenta, sobre todo al dejar de lado ciertos machaques metálicos y el cambio hacia una voz más limpia que sus primeros trabajos no poseían. Al intercalar esto con canciones como “Nightbound”, el repertorio adopta un dinamismo entre las dos facetas del grupo. Lamentablemente el sonido hoy no es del todo óptimo para apreciar esto. Las guitarras se encuentran algo altas y la voz muy atrás en la mezcla, por lo que los pasajes entre voces limpias y podridas hoy no se aprecia del todo.

Quizás tiene que ver con el orden de la lista, con el grupo priorizando su lado más climático en la primera parte del show, pero banda y publico tardan en lograr una conexión. Recién para “Saturn Coming Down” podemos advertir un poco más de entusiasmo desde el público. Finalmente, para “The Lament”, cerca del final, podemos presenciar los primeros pogos.

La banda es tan impecable como su estética. Incluso con el reciente reemplazo temporal del baterista Oscar Leander por la brasilera Luana Dametto que se adapta en la frialdad (Calculada) de la banda. Eso no quiere decir que el grupo tenga una actitud como si no le importara estar ahí, sino que la teatralidad es esencial. Hay como una danza en todo el show que presenta el grupo.

Grandes canciones como “Melancholia” y “Strange Gateways Beckon” dan cierre a un show que fue de menos a más. Si bien seguimos hablando de una banda de metal, el show actual nos hace pensar cómo seria verlos en un teatro, sentados, donde la banda pudiera desplegar más su parte estética. Tal vez algún día se haga realidad.

Facundo Llano
Colaborador en Rocktambulos
Música, comida y libros, el resto está de más.
Facundo Llano on Facebook

©Todas las fotos fueron tomadas por Frank Hernández para Rocktambulos / Todos los derechos reservados

Deja una respuesta

Top