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Escalofríos alienígenas: VOLA debutó en Buenos Aires #Reseña

Tras 2 visitas a un país vecino en 2022 y 2024, sin la oportunidad de tenerlos en Argentina, la mala racha se rompió el pasado viernes 13 de marzo, recibiendo por primera vez en Buenos Aires a los daneses VOLA, sobresaliente banda de lo que podría llamarse la “nueva ola” del rock/metal progresivo.

Uniclub sirvió como el templo en el que se congregaron sus fans ansiosos de presenciar su debut, que para ponerlo más interesante contó con una artista invitada muy especial: la brasileña Jessica Falchi (ex CRYPTA), quién también hizo su debut en el país como solista con su proyecto FALCHI. Además de ella, CARBÓN, banda emergente de la escena porteña, tuvo la importante tarea de abrir la especial noche presentando los temas de su EP autotitulado.

Falchi

Luego FALCHI tomó el escenario con su propuesta instrumental, iniciando con “Moonlace”. Cuando se dirigió al público por primera vez, -aclarando que no habla muy bien español, pero que lo intentaría- agradeció la asistencia, y comentó que tocarían un cover de una banda que les gusta mucho. Se refería a “The Call of Ktulu”, esa legendaria pieza instrumental que lanzó Metallica en 1984.

Para la mitad de “Sunflare”, pidió a los asistentes iluminar la sala con las linternas de sus móviles, dándole un detalle de color especial a la emotiva composición. Con Sweetchasm Pt. 2”, por lejos el tema más pesado del set, finalizaron su breve, pero muy sólido y cumplidor show que destacó por su musicalidad y carisma.

La espera terminó, VOLA estaba finalmente frente a sus fans argentinos. “I Don´t Know How We Got Here” marcó el inicio del show, uniendo su final de manera casi imperceptible a “We Will Not Disband”, y ya empezaban a verse los primeros pogos de la noche, siendo el primero más notable el que desató “These Black Claws” con su notable y denso riff.

“Ruby Pool” fue una vuelta a la calma, a la cara más emocional e introspectiva de la música de VOLA, una banda que más allá de su calidad instrumental y compositiva, me sorprendió por algo muy particular, y que poco -quizá más bien nunca- había visto en otra banda, y menos aún en el nicho de su estilo.

Sus músicos son de los que llevan su arte a un plano más allá de lo habitual. Verlos tocar genera la impresión de que su ejecución trasciende las notas, escalas o cualquier otra cuestión técnica o relativa a sus instrumentos, pasando a ser una actuación muy física, como si tocaran más bien con el cuerpo.

Y es acá donde, si bien es algo que llamó mi atención de toda la banda, vale mucho la pena una mención especial a su baterista, Adam Janzi, quien explota esta cualidad a un nivel sobresaliente. Cada subdivisión, cada nota de cada compás parece tener un lugar en su expresión corporal que hace de su performance algo sencillamente único y deleitante a la vista.

Asger Mygind (voz/guitarra), se dirigió por primera vez al público para agradecer y comentó que era asombroso por fin estar en Argentina, y que es toda una suerte siendo que, el pasado diciembre, sufrieron un incendio en su cuartel general en Copenhagen, perdiéndolo todo, y que fue gracias a sus fans que acudieron al llamado solidario, a través de una campaña de crowdfunding, que pudieron recuperarse lo suficiente como para poder mantener de pie a la banda y seguir el camino.

Un falso comienzo, que repitieron cuatro veces junto al alucinante juego de luces que acompañó el show anunciaba a “Your Mind Is a Helpless Dreamer” como el siguiente tema del set, que encendió el pogo a un nivel más que interesante, y que ralentizaron al final de una manera tan imprevista que fue un gol de media cancha.

Otro arreglo destacable estuvo en “24 Light Years”, con Asger cantando a cappella las dos primeras frases de la canción hasta que entró todo el resto de la banda, magnífico. Más adelante Asger tomó la palabra para agradecer nuevamente a los asistentes y pedir un aplauso para los dos actos invitados de la noche: CARBÓN y FALCHI, y comentó que harían una última canción, despidiéndose con “Bleed Out”.

Se ausentaron solo un instante para volver con el encore, bajando un cambio con la balada “Tray”, donde resaltó el apoyo vocal de Nicolai Mogensen (bajo), y el trabajo de teclados de Martin Werner. Finalmente Asger habló una vez más para anunciar el verdadero cierre del show y comentó: “tenemos un tema más y vamos a dejar todo nuestro resto en él, esperamos lo mismo de ustedes”. “Straight Lines” sonó y todo se fue al punto más alto entre coros, pogo y alegría, culminando así este esperado debut que desde ya se postula como fuerte candidato a show del año.

VOLA brindó un espectáculo que se coloca uno, o quizá dos peldaños por encima de lo que suele ser una banda de su estilo y nivel de convocatoria, y es por lo siguiente: la producción del show es algo que está muy bien trabajado y cuidado en todos los aspectos.

El sonido que fue perfecto, fuerte y claro en todo momento, con impecables procesos de audio entre delays, reverb y demás efectos, la iluminación que resalta mucho lo que está sucediendo a nivel musical en el escenario, los arreglos de los temas para su ejecución en vivo, el orden, todo coronado por la mencionada puesta en escena tan física que brindan hacen que presenciarlos sea una experiencia inmersiva y de alto valor para los sentidos.

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©Todas las fotos fueron tomadas por Carlos Martínez para Rocktambulos / Todos los derechos reservados


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