ETERNA INOCENCIA: «‘A Los Que Se Han Apagado’ es una despedida a la escena hardcore» #EntrevistaEscritas[Entrevistas] por Facundo Llano - 27/09/202627/09/2026 Hay discos que se celebran por ser exitosos, por tener cierta cantidad de hits que el público conoce. Hay discos que se celebran muchos años después porque en su momento no fueron apreciados. Y hay otros que se celebran porque representan un renacer. Eso es “A Los Que Se Han Apagado” para ETERNA INOCENCIA. En los papeles es solo el cuarto álbum de la banda, pero para el grupo, y sus fans, es mucho más que eso. Es el disco con el que la banda encuentra su propia voz, haciendo todas sus canciones en castellano. A la vez, musicalmente llegan a un sonido que es el que podemos identificar hoy como propio. El sonido de un grupo de veinteañeros con ganas de decir cosas. Cosas que, a un cuarto de siglo de ser escritas, siguen siendo relevantes. Por eso el grupo de Quilmes decide conmemorar este disco bisagra y hablamos con su cantante Guillermo Mármol al respecto.ETERNA INOCENCIA estará celebrando este álbum el 17 de octubre en el Teatro Flores (Avenida Rivadavia 7806, C.A.B.A.). Como invitados especiales estarán los chilenos TENEMOS EXPLOSIVOS. Las entradas se consiguen a través de Passline.La banda está celebrando los 25 años de “A los que se han apagado”. Y si bien es el cuarto disco de la banda, en algún punto se siente como el primer disco de Eterna realmente. Lo pienso desde que es el disco en el que empezaron a cantar en castellano hasta donde adoptaron un sonido que los identifica hasta el día de hoy. ¿Ustedes lo ven así?Sí, totalmente. Es tal cual lo decís vos. Sabés que yo, repasando un poquito las canciones para la presentación de este disco, les decía a los chicos que, a pesar del cuarto siglo que pasó, el disco está absolutamente vigente. Es una cosa increíble. Lamentablemente vigente, desde un montón de aspectos.Sobre todo desde la cuestión de lo que plantean las letras y las reflexiones que hay alrededor de todo el disco, que también reflejan un momento de mucha tensión. Porque es un disco que salió en el año 2001. Y bueno, ese fue un año muy complicado para la Argentina, que terminó con un estallido social y el fin de un gobierno.Y la previa de eso era de una viscosidad y de una densidad en el ambiente, que me parece que también aparece en el disco. La desesperanza también. Y en más de un aspecto, encontré muchas similitudes con el presente. Por lo cual, si bien estamos presentando un disco de hace 25 años, tiene una notable vigencia en cuanto a la forma de componer, en cuanto a lo que se quiere decir, al hecho también de decirlo en la lengua madre, en español.Y en lo que se quiere decir también, cómo se empieza a encontrar la manera de escribir y tratar de contar cosas que resulten significativas, que llamen a la reflexión de un sistema que estaba en franca decadencia.Y bueno, hoy también, desde el destrato cotidiano o el maltrato, el insulto a la prensa, el individualismo, la idea de que no importa qué es lo que le pasa al otro, sino lo que le pasa a uno mismo, se asemeja muchísimo a ese individualismo que predominaba a fines de la década del 90 y que empezó en el nuevo milenio.Estas canciones las hiciste hace 25 años y son actuales ahora. No quiero preguntarte esa cosa obvia de qué sentís cuando las cantás ahora y se sienten relevantes, te lo pregunto de otro lado. Ustedes cantan estas canciones hace tanto tiempo, la banda tiene una línea determinada inconfundible, pero estadísticamente gran parte del público de Eterna Inocencia no va a coincidir con esas ideas, votó a la gente que está ahora en el gobierno y quizás piensa todo lo contrario a lo que estas canciones dicen. ¿Qué te pasa con eso? Con la idea de que gente que piensa lo opuesto a todo lo que la banda representa adopte estas canciones?Hoy lo que la gente me muestra, cuando viene a los recitales, es más bien encontrar en Eterna un refugio frente a este presente. Yo siempre tengo en claro que también la banda no fue ni es una agrupación política, sino que es en realidad un proyecto artístico, cultural.Pero el otro día me reía con un amigo y le decía que nosotros somos grandes generadores de cuadros, porque muchas de las personas después ingresan a militar a distintas organizaciones de diferentes colores, menos violeta, quiero creer. Tienen siempre un pasado que los remite a canciones de Eterna Inocencia que escucharon y con las que se sintieron interpelados, o conocieron un poco de la historia argentina y esa historia estuvo asociada a los sectores populares.Entonces empezaron a interesarse por algunas cosas sobre las que quizás estaban parcialmente interesados y empezaron a profundizar más y a conocer más, así que la experiencia que me llevo siempre de las devoluciones es que me parece que las personas que vienen a ver Eterna sí están entendiendo qué es lo que vienen a ver y a escuchar, lo cual no lo hace directamente vinculante con que después no tomen otra decisión al momento de ir a las urnas, pero yo creo que ese trabajo siempre tiene que estar.La banda lo tiene que hacer y este estilo de música lo tiene que hacer también. Tal es así que hoy ni siquiera dentro del rock, sino ya también otros estilos y otros jóvenes están teniendo discursos, pero también actitudes que los acercan mucho al punk o a lo que históricamente siempre marcó el punk rock, que es disconformidad, estar alerta frente a determinadas cuestiones, proponer también un mundo donde se pueda convivir en la diversidad, en la heterogeneidad, en donde se pueda pensar en el otro como un complementario y no como un enemigo acérrimo. Entonces la banda me parece que tiene que continuar haciendo ese trabajo casi de carácter pedagógico, más allá después de cuál fuera ese resultado que ya creo que escapa a nuestras posibilidades.Pero es muy interesante la pregunta, por eso este disco también es una posibilidad de revincularse con nuestro público desde otro lugar, porque sí tiene un mensaje que me parece bastante potente y que además nosotros, camino al 17 de octubre que es el día que lo vamos a presentar en el Teatro Flores, vamos a reforzar también con imágenes.Son imágenes generadas a partir de nuestra propia historia, con la intención de otra vez poder hacer un aporte para el presente, de pensarlo como un trampolín al futuro, no quedarse anclado quizá en el pasado, pero sí socializar la cantidad de herramientas que tenemos, que a veces, muchas veces, damos por hechas también, y que está bueno volver sobre eso; continuar compartiéndolo, continuar explicando y divulgando esas historias, porque el camino es largo y yo creo que mientras la banda tenga fortaleza, voluntad, ganas y alegría de hacerlo, está en un momento bárbaro para acercar una visión por lo menos un poco diferente a la del presente, con experiencia y con valoración de algunos conceptos básicos.Hablando de esto del mensaje, decíamos que “A Los Que Se Han Apagado” es el primer disco enteramente en castellano. ¿Recordás en ese momento cómo era escribir para vos? Porque de alguna forma tuviste que inventar un lenguaje nuevo.Sí, yo me acuerdo exactamente, porque mirá, como varios chicos que se habían volcado al hardcore punk, había diferentes capas ahí; había chicos que venían de familias más humildes y había chicos que venían de familias por ahí un poco más acomodadas económicamente.Entonces, como en el caso mío había podido tener acceso muy temprano al inglés como segunda lengua y casi de manera natural, escuchando otras bandas que eran de Europa o eran de otros países incluso americanos o de Brasil, por ejemplo, que cantaban en inglés, entonces fue bastante natural irse hacia esa lengua.Y a partir del 99 empiezan a aparecer en mi vida cantautores como Daniel Viglietti, Alfredo Zitarrosa, Atahualpa Yupanqui, Víctor Jara. Y fijate que con eso entra mucho esta idea de pertenencia a otra realidad, a una realidad latinoamericana. Y que bueno, si bien eran otros estilos de música, desde una perspectiva de las preocupaciones eran muy parecidas y había muchos puntos en común con las preocupaciones que teníamos nosotros en las letras de esos cantautores, por ejemplo.Y después la gira por Europa. Nosotros en 2000 hicimos nuestra primera y única gira por Europa y nos ocurrió que en varios de los lugares donde nos presentábamos la gente nos preguntaba por qué siendo argentinos cantábamos en inglés, sobre todo en España, pero también nos pasó en Francia, por ejemplo, y en Suiza que son los países que visitamos.Cuando nosotros nos fuimos de gira ya habíamos armado la canción “A Los que Se Han Apagado” que después fue también el nombre del disco. Y yo estaba muy contento con el resultado de haber podido cantar en español.Fuiste encontrando tu voz…Lo que fue ocurriendo después, con el tiempo, es que tuve que ir puliendo el estilo. Hoy por hoy en términos técnicos le doy mucha importancia a la acentuación de las palabras porque parece que en el castellano es importantísimo en el momento donde cantás, cómo acentuás, porque vos podés entenderlo, pero que lo escuchás y al no ver la cocina de lo que se canta, a veces, hasta se llegan a entender otras cosas.Te habrá pasado alguna vez, que pensabas que decía tal cosa y decía tal otra. Entonces trabajar sobre los acentos se me volvió una obsesión. Y casi con la misma técnica de los raperos, hoy todavía. Si ya tengo una frase sobre la melodía, pienso en las distintas maneras de cantarla, de cómo meto esa métrica de manera tal que caiga el acento en el lugar. Hoy ya lo tengo re incorporado, es casi automático. Parece una nimiedad, pero para mí era importantísimo en el momento y fue algo que también fui puliendo de a poquito, porque lo fui haciendo y aprendiendo.Y después ver las bondades y lo florido del español, la posibilidad de la metáfora que no es que no exista en otra lengua, pero bueno, en la nuestra ya brota ahí a flor de piel, digamos.Y bueno, eso fue también una herramienta fundamental que yo empecé a desarrollar en “A Los Que Se Han Apagado”, pero que después continuó más profundamente en los discos inmediatamente posteriores, que son cuando se termina, me parece, de pulir ese estilo de composición y bueno, la gente te lo hace saber.¿El periodo de “A Los Que Se Han Apagado” cae cuando vos estás estudiando el profesorado de Historia?Exactamente. Yo ingreso a la carrera de Historia tres años después de terminar el secundario, porque bueno, pasé primero por Comunicación, después por Sociología y me decidí por Historia bastante tiempo después. Una vez que ingresé a la carrera, empecé a meter finales a lo loco, porque estaba muy contento con la carrera y bueno, gané bastante tiempo del perdido, entre comillas, en los dos años anteriores cuando estaba un poco desorientado hacia dónde quería ir.Y la vida de Filosofía y Letras, la vida de Púan, fue espectacular. Porque eran años en donde los pasillos de la facultad realmente explotaban de gente, algo muy diferente a lo que ocurre hoy en día.El otro día fui a votar para el claustro de graduados en las elecciones de la carrera de Historia y me sorprendió ver, a las siete de la tarde, de hecho, fui con mis hijos para mostrarles un poco, tienen once y diez años, pero bueno, para mostrarles un poco cómo era la facu y quedé shockeado, porque bueno, los llevé a las siete de la tarde pensando que iba a estar explotado. Me llamó mucho la atención que no había gente en los pasillos, tampoco en las cursadas, me impactó eso. Pero más allá de eso, ese momento en el que yo crecí era todo lo contrario, era muy fuerte.También era Púan uno de los conclaves, justamente, de resistencia a la reforma universitaria de entonces, en realidad a la ley de educación superior, a las modificaciones que se querían hacer desde el menemismo y bueno, ahí absorbí todas las luchas. Entonces me empezaba a pasar algo muy curioso, empezaba a viajar con Eterna Inocencia y te diría que gracias a la banda comenzaba una especie de trabajo de campo empírico, ¿no? De la cantidad de cosas que después se veían en una cursada o en los pasillos de la facultad.Es decir, en la facultad se hablaban de los cañaverales tucumanos y nosotros habíamos tenido la posibilidad de estar en Tucumán y viendo cómo se quema la caña, y bueno, trabajando ahí y tocando también, por ejemplo, tocando en Jujuy, en la propia ciudad de Ledesma. Entonces es muy fuerte porque se daba ahí una sinergia brutal entre la teoría y los pasillos universitarios del corazón de Buenos Aires y también la intelectualidad, si lo querés de alguna manera, con el trabajo llano, digamos, del arte en los rincones de la patria.Fueron años maravillosos, porque era increíble, había mucho activismo, mucho vínculo con distintos exponentes individuales y colectivos de diferentes movimientos sociales, una gran articulación, unos años maravillosos en más de un aspecto. Y tener ahí esa conexión, ya te digo, entre lo científico de la carrera y lo artístico de la banda, realmente creo que me sirvió mucho.Entonces eso es lo que termina como síntesis de las letras. Son letras que trabajan sobre distintas cuestiones; el continente americano, por decirte algo, los paisajes que se describen en las canciones, que son los paisajes que nosotros transitábamos, y muchas de esas letras se hicieron mientras cursaba alguna de las materias y escuchaba algún teórico de algún docente, que para entonces por ahí me resultaba medio aburrido y me sentaba a escribir, a veces hasta como una respuesta a lo que estaba escuchando.Me parecía terrible y tengo recuerdo de haber compuesto canciones como “América”, sentado en el pupitre en medio de una cursada, así que la verdad que me dejó mucho y muchas cosas positivas. Tengo un recuerdo muy lindo de eso y de que también estaba muy concentrado, muy compenetrado con lo que estaba haciendo. Por eso es una época que siempre es lindo recordar, porque está por supuesto también la juventud de uno, pero sobre todo esa idea de que cuando uno piensa las cosas con determinación y con fuerza, las cosas salen.¿Y tu interés por la lectura se forja ahí o es algo que ya traías de adolescente con él?No, gracias a Dios, eso te diría lo traigo de niño. Yo durante mucho tiempo tuve la dicha de que, primero, mi vieja, sobre todo, me leyera antes de dormir. Ese es el primer recuerdo y contacto que yo tengo con la lectura, y calculo que es fundamental. Después empezaron a dejarme… te estoy hablando de los nueve o diez años.Mi vieja hacía terapia, mi viejo la iba a buscar los viernes a la noche, y después trataban de salir a comer y hacer algo también, y siempre cuando volvían, de esa salida de los viernes me traían una Mafalda de Capital, estábamos en Quilmes, y yo me las devoraba. Después supieron regalarme libros como “Un Elefante Ocupa Mucho Espacio”, de Elsa Bornemann, que tiene un montón de cuentos, y venían acompañados de unas ilustraciones muy hermosas, con acuarelas.Imaginate lo idealista del cuento que generó temor en la dictadura militar, y junto a otros cuentos infantiles, fue prohibido por la última dictadura. Entonces tengo que agradecerles fundamentalmente a mis viejos ese primer momento. Y después yo me fui interesando más por la cuestión social.Mi mamá también era muy creyente, entonces es la historia de muchas familias, o de muchos jóvenes, donde terminabas en la iglesia trabajando con el grupo joven de la parroquia de la iglesia, y ahí empecé a hacer trabajo comunitario, con la pastoral más social de acá de Quilmes, que en ese momento era con Jorge Novak, un obispo súper progresista.Para darles una idea, fue uno de los pocos obispos que no solamente acompañó, sino también denunció las desapariciones forzosas en la última dictadura. Fue el fundador del movimiento ecuménico de los derechos humanos, un obispo muy potente, y yo después con el anarquismo rompí con todo lo que es la iglesia institucional, aunque mi vieja siempre me decía que eso era lo que yo creía. El haber roto, pero que el trabajo por los pobres seguía estando, que no era institucional, pero que Jesús era anarquista, me decía mi vieja, y que una cosa era la institución, otra los hombres, y otra Dios.Pero bueno, yo ya estaba militando en la FORA, en la Federación Libertaria Argentina, en la Federación Obrera Regional Argentina, o por lo menos transitando esos espacios, y ya muy metido en el anarquismo, y ahí ya las lecturas empezaron a ser mucho más específicas. En la facultad abundaban por ejemplo los trotskistas, y yo criado con los últimos viejos de la Revolución Española, hablaban pestes de Trotsky, de haber sido el fusilador de los campesinos ucranianos, o de los marinos rebeldes de Kronstadt, yo me llevaba a eso.Y de hecho lo decían en medio de la cursada, y se armaban unos quilombos tremendos, pero uno sentía que estaba como en la línea correcta. Armaban en la facultad también la columna Durruti, literalmente. La columna Durruti era una de las columnas de la Revolución Española en términos militares, pero bueno, nosotros lo hicimos literal, había una columna en el primer piso, de las que sostiene la estructura de la facultad, entonces tomamos esa columna y armamos la columna Durruti, y ahí poníamos escritos de la protesta, de otras publicaciones también, armábamos mesa ahí, y ahí continuó una lectura.Leía todo el día, leía Bakunin, Kropotkin, Malatesta, Daniel Gerín, leía absolutamente pura y exclusivamente todo lo que estuviese relacionado al anarquismo. Fueron muchos años de lecturas recontra específicas, que todavía hoy conservo con mucho amor, con mucho cariño, y cada tanto cuando hablo, cito algún autor, Rudolf Rocker, por decirte así, ya como más denso, más del universo del anarquismo. A veces más de uno se pone contento, o no puede creer cómo llegaste hasta ahí. Son las partes más profundas de la idea, pero bueno, la verdad que toda la vida fui un ferviente, ferviente lector, más de política.Me cuesta mucho leer todo lo que tenga que ver con novelas, incluso las novelas históricas, y soy malísimo para ver películas y series también, por lo general trato de irme a un libro, y si el libro está, digamos, asociado a lo que tiene que ver con historias reales, mejor. Entonces eso me queda un poco de la carrera, y recién hace dos años, nada más, estoy leyendo poesía, pero hace muy poquito.Hablando de poesía, Eterna se lo emparenta siempre con el hardcore punk, pero es una banda que siempre está cambiando. Hablábamos hace recién de “Las Palabras y Los Ríos”, que fue un cambio temático a “A Los Que Se Han Apagado”, y es un disco que te expone a vos de forma muy vulnerable, ¿cómo fue eso? ¿Dejar todo ahí?Bueno, las primeras respuestas fueron fuertes, porque justamente, creo que veníamos tan enmarcados por una visión de carácter social, que abrir un poco más y empezar a pensar en términos personales, digamos, se pagó caro, porque bueno, “A Los Que Se Han Apagado”, de hecho, es un poquito la introducción a eso, porque se pregunta si en esas discusiones, a veces bizantinas, tipo “voy a mirar el paquete de esta galletita y si tiene grasa animal, entonces por eso no te voy a hablar más en mi vida”.Me peleo con vos porque comés criollitas, ese ribete de jacobinismo que tuvo la escena en su momento, me parece súper perjudicial. También bastante pequeño burgués en un punto. Trata de ser como un llamado a la reflexión a todo eso “A Los Que Se Han Apagado”. De hecho, la canción que abre el disco es como una despedida de esa escena, se llama “Inconmovibles, Ya Hemos Construido el Muro”, que quiere decir, mirá, ya por lo que luchamos dejó de conmovernos y están tratando de buscarle el pelo al huevo, la quinta pata al gato, y en el medio está pasando lo que está pasando para el 2000/2001, que el mundo se está cayendo a pedazos.Y nosotros, como dice la letra de “A Los Que Se Han Apagado”, “Quienes sienten tanto dolor, quienes esperan la solución, no pueden ver nuestras manos atadas entretenidas en pequeñeces”, que es directamente eso, esa es la frase más directa, y es una despedida de la escena. Decir bueno, yo no me voy a reconocer más como parte de esta escena, pero ahí es donde ya entra Citarro, Sabiné, Tijar. Yo voy al otro lado, voy a ir al pueblo, voy a salir a mirar un poco más allá, incluso del anarquismo, y bueno, en “Las Palabras y Los Ríos” eso ya estaba un poco más acentuado, entonces me animé un poquito más, me corrí un poquito más.Pero bueno, como es un disco que también está muy bien grabado y tiene un salto de calidad técnica, fue como una explosión, fue un salto técnico espectacular, por lo cual nunca había sonado tan bien Eterna, y por otro lado, un disco con canciones, si querés, que tenían letras más personales. Bueno, eso sí que fue en su momento muy resistido por la gente, muy resistido, poesías que hagan referencia a paisajes. Pero definitivamente fue, y hoy es, uno de los discos más queridos de Eterna, si no el más querido.Sí, de hecho, lo estuvieron tocando entero, y antes de hablar de eso, es un disco que intenta incorporar para mí un lenguaje muy específico. Hablás con palabras como estuario, socavará, encriptada, hegemonizó, mimetizó, pugna. Incluso en la conjugación de los verbos, no hablás de se construyeron, decís construyeronse. Me pregunto si esa forma de escribir te salía natural o querías ir en busca de eso.Yo quería ir en busca de eso. El periodo hasta que sale “Las Palabras y Los Ríos”, fue un periodo de mucha intensidad, muchos viajes, y estar muy focalizado. Y de alguna forma la pegué, porque la gente te lo devuelve. Sobre todo, la gente que vive en los lugares y los paisajes que el disco retrata, que son los del Paraná; Zárate, Campana, Escobar, Rosario. Pero también habla del río de Quilmes. Hace pocos regrabamos la canción “Le Pertenezco a Tus Ojos”, y el video lo hicimos en el Pejerrey Club porque es parte de nuestra esencia.Yo creo que vas con una pala al río de Quilmes y sacás una canción de Eterna Inocencia. Y creo que con ese disco logré eso porque estaba todo el día ahí, con el paisaje, sintiéndolo. Zitarroza hablaba mucho de eso, de los rioplatenses como como una psicología de tránsito, porque el río moría sabiendo que nunca iba a ser mar. Yo ahí dialogo con Zitarrosa, en la canción “Viejas Esperanzas”. En el disco yo quería poner esa parte de la canción en cursiva y si alguien me preguntaba por qué, yo diría que porque no era mío. La parte de “Ese río que, vos lo sabés bien, nunca llegará a ser mar”. Ese vos es Alfredo Zitarrosa. Y el castellano antiguo es una idea de seguir jugando con esto de “Mirá cómo estoy con el español”. El construyeronse es casi una provocación. Muchos chicos quizás ni saben que se puede construir de esa manera, pero pertenece a otro momento.Y sale como este proceso natural de ver cómo ir acomodando las tildes, la acentuación. Y queda mejor dado vuelta. Y son esos detalles pequeños los que a la gente terminan llamándole la atención. Y ahí está cumplida la misión.En general, ¿creés que los discos de ETERNA son conceptuales? ¿O tienen una idea madre?Creo que hay discos donde estoy más alineado en una idea integral, pero no es algo que busque. Pero esto es una sensación mía de cómo concebí la obra. Pero hay estados de concentración, como “En Las Palabras y Los Ríos”, en “A Los Que Se Han Apagado”, en “ei” también. Amigos me decían que se confundían, porque sentían que había canciones que hablaban de lo mismo. Canciones como “Hazlo Tú Mismo”, “Congreso”. Y a la apurada parece la misma canción. Bueno, eso nace de la necesidad de hablar sobre algo en una obra larga.Después discos como “La Resistencia” recuerdo que me costaron las letras. Otros como “Entre Llanos y Artígales” me parecen dispersos en cuanto a la composición de las letras, variopinto. Y “No Bien Abran Las Flores” también fue un disco que me costó muchísimo. Entre un disco y otro pasaron ocho años. Lo encuentro bueno, un lindo disco, pero un periodo medio choto, asociado a la pandemia, a muchos cambios y lo asocio a eso.Y pobre disco, ¿no? Porque le cayó la realidad encima. Ahora estoy muy contento porque los chicos están preparando canciones nuevas y estoy medio cabeza a cabeza, muy cómodo con lo que estoy escribiendo ahora. Me da la sensación que va a ser un disco bisagra para Eterna. Y generalmente cuando lo presentí, después se dio. Así que espero que esta vez se cumpla.¿Sabes qué, Guille? yo sigo a Eterna de la adolescencia, y cuando era chico no me gustaba el nombre, no me cerraba. Después fui creciendo, me hice adulto, y caí en la cuenta de que es un nombre increíble. Este concepto de encarar la vida eternamente inocente, sobre todo ahora que se baja esta línea de que las cosas no valen si no tienen rédito económico. Me pregunto eso, en un mundo que empuja para ese lado, ¿Cómo ETERNA INOCENCIA se mantiene eternamente inocente?Es un nombre hermoso. Más pasa el tiempo es un nombre que reivindico, porque tiene que ver con pureza, que tiene que ver con una condición que es imposible, que es una quimera, porque uno jamás puede ser eternamente inocente. Pero tiene que ver también con la utopía, y eso es importante. La utopía define también lo que queremos ser y también un deseo. Encierra un montón de cuestiones positivas.Y eso junto al mensaje de una banda que es cada vez más claro, y envejece como el vino. Es la vida misma de Eterna Inocencia, el boca en boca, esta banda de culto que siempre está pero no explota nunca. Que siempre está en la lucha, tratando de subsistir. Hoy tener un grupo como Eterna Inocencia, con más de 30 años, en un lugar como Argentina es una acción de resistencia.El nombre creo que marca de forma muy específica a la gente. Pero que el que llega y lo ve, se enamora para siempre y empieza un viaje que no es individual, que es colectivo. Donde en un recital uno se reconoce en el otro sin saber cómo se llama. De estar en el mismo lugar, compartiendo algo, y no es solamente rock; es una posición ante la vida.