GUNS N’ ROSES en WACKEN 2025: Un debut histórico con récord de duración #ReseñaReseñasShows (Así Fue) por Frank Hernández - 20/08/202520/07/2026 El gran nombre de la segunda jornada del WOA 2025 llegó con GUNS N’ ROSES, quienes finalmente hicieron su debut en Wacken Open Air con un concierto que terminó siendo uno de los más largos en la historia del festival. Durante casi tres horas y media, la banda repasó buena parte de su legado, convirtiendo el escenario principal en una celebración de una de las agrupaciones más importantes del rock.Su presentación despertó incomodidad entre los colegas desde temprano cuando todos los medios recibimos un correo de la organización prohibiéndonos registrar gráficamente el show de los estadounidenses, a pesar de estar debidamente acreditados y listos en el lugar para cubrir tan esperado debut. Una orden proveniente del management de la banda exigía no tomar fotos ni grabar videos del show desde ningún lugar del predio, y es por eso que esta reseña no tiene fotos. Vale la pena mencionar lo ridículo de esta medida obsoleta en la era de los celulares inteligentes ya que si lo que buscan es evitar la difusión de contenido no autorizado tendrían que comenzar por prohibir los teléfonos, y en un festival eso es prácticamente imposible. Al final lo único que hacen es entorpecer y complicar el trabajo de los medios, mientras que los videos seguirán haciéndose virales en internet gracias a los miles de fanáticos que graban durante todo el set y lo suben en su plataforma favorita.En fin, antes de comenzar el show, muchos dudaban si la banda sería capaz de sostener un espectáculo de semejante duración, pero Guns N’ Roses respondió con un despliegue extenso que superó las expectativas. Axl Rose demostró una energía impresionante sobre el escenario, moviéndose constantemente, cambiando de vestuario varias veces y manteniendo una presencia que sigue siendo difícil de igualar.Sin embargo, la voz fue uno de los puntos más discutidos de la noche. Durante la primera parte del concierto, especialmente en los momentos más exigentes, Axl mostró algunas dificultades y su registro no alcanzó el nivel de sus mejores años. Aun así, con el paso del tiempo la banda fue creciendo y el tramo final terminó mostrando por qué sus canciones siguen siendo himnos capaces de reunir a decenas de miles de personas.Uno de los grandes protagonistas del concierto fue Slash. Con su inseparable sombrero y una colección de solos que demostraron por qué es considerado uno de los guitarristas más importantes de la historia del rock, fue probablemente el músico que más brilló durante la presentación. Su interpretación convirtió canciones conocidas en momentos memorables y confirmó que su estilo sigue siendo una de las mayores fortalezas de Guns N’ Roses.También destacó Duff McKagan, quien tomó el micrófono durante Thunder and Lightning, aportando una dinámica diferente al concierto y demostrando su peso dentro del sonido de la banda junto al baterista Isaac Carpenter.El momento más emotivo llegó cuando la banda rindió homenaje a Ozzy Osbourne, recientemente fallecido. Axl recordó la influencia del legendario cantante y aseguró que todos estaban allí gracias a él, antes de interpretar junto al grupo dos clásicos de BLACK SABBATH: Sabbath Bloody Sabbath y Never Say Die!. Un gesto que convirtió el concierto en algo todavía más especial para los presentes.La recta final reunió los grandes himnos que todos esperaban: Knockin’ on Heaven’s Door, Sweet Child O’ Mine, November Rain y el cierre con Paradise City. Fue precisamente en esos clásicos donde quedó más claro el impacto de Guns N’ Roses: más allá de cualquier discusión sobre el estado vocal de Axl, esas canciones siguen teniendo la capacidad de transformar un festival entero en un coro gigantesco.Quizás la respuesta del público no fue tan explosiva como la que generaron otras bandas durante el festival, y hubo momentos donde la conexión entre escenario y audiencia pareció más distante. Pero eso no cambia el significado de la noche: después de más de tres décadas de espera, Wacken finalmente recibió a una de las bandas más influyentes del rock, y para muchos asistentes, esa experiencia por sí sola ya era histórica.