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Juana La Loca: “Nuestro significado es mantenernos en constante evolución y movimiento” #Entrevista

Los festejos están a la orden del día, pero treinta años de un disco debut es algo digno de celebrar. Más cuando se trata de un trabajo como Electronauta, un disco que sin duda no es el más exitoso de la discografía de JUANA LA LOCA, pero sí que establece la filosofía del grupo. El jueves 7 de diciembre se estarán presentando en el ND Ateneo de Buenos Aires para rememorar este disco, pero también para defender la actualidad del grupo. Las entradas se pueden conseguir en passline.

En la previa, hablamos con su cantante, Rodrigo Martin, sobre este próximo show y la importancia de un disco de culto como Electronauta, que está cumpliendo 30 años, entre otras cosas interesantes. A continuación, lo que ocurrió:

Van estar festejando los treinta años de Electronauta en el ND Ateneo. Y si bien ya lo tocaron entero en los festejos por los 30 años de la banda ¿Qué te genera volver a él? Quizás hay muchas canciones que hace tiempo no tocan…

Si y además de eso hemos preparado versiones nuevas, respetando la esencia del disco, pero dándole una mirada actual. Dándole un revisionismo desde nuestra perspectiva en este momento de nuestras vidas. Pero además es rememorar un montón de conceptos en nuestra música que aún siguen vigentes. Agregamos secuencias que estaban en el disco y las volvimos a incorporar y también agregamos otras que en el disco no están, sonidos de sintes y programaciones. Y el condimento que tiene es que la semana que viene vamos a publicar en todas las plataformas un tema que quedó afuera del disco y que se llama “Corta mi muerte”. Ese tema también los vamos a tocar. Y otros que son anteriores a “Electronauta”, que salieron en un casette producido por Daniel Melero, que se llamó “Auto ejecución”

Sé que las canciones datan de bastantes años antes a que se publicara “Electronauta”. ¿Recordas si fueron cambiando mucho desde el primer momento hasta llegar al disco?

Desde el EP de “Auto ejecución” hasta la salida del disco, hubo un crecimiento sustancial de la banda compositivamente y una evolución permanente que nos marca desde muy temprana edad, y sigue como concepto de comportamiento artístico hasta hoy en día. No cambiaron radicalmente, pero si fueron evolucionando en cuanto a la mirada sonora, alguna melodía. De hecho la versión de “Auto ejecución” del EP es diferente a la del disco.

Pasa algo curioso con “Electronauta” y es que muchas veces, el primer disco de una banda es el clásico, el mas exitoso. Pero con ustedes pasa que cada disco que sacaron después es más exitoso que el anterior, por lo menos hasta  “Casablanca”. Entonces “Electronauta” quedo como el disco de culto. ¿Cómo lo ves vos?

Mirá, ninguno de los discos que hacemos es concebido con una pretensión comercial. Esa situación de aceptación como el caso de “Vida Modelo” o “Sabado a La Noche” o “Perdí La Fe” es una consecuencia de estar en sintonía con el público, pero no es una situación buscada. La nuestra es una búsqueda artística, de trasgredir las reglas, de dar algo enriquecedor. Que algo tenga aceptación es una situación a posteriori de la concepción del tema. Y si, “Electronauta” es un disco fundante y es posible que se haya transformado en un disco de culto. Pero también porque inaugura una fórmula de búsqueda, de la novedad. De cómo fue concebido y también con la producción de Daniel Melero, que interpretó la intención que la banda buscaba para plasmar un sonido, ese sonido era trasgresor en la época.

Nosotros estábamos atentos y pendientes a cómo sonaban las cosas. A mí me despertaba más sensaciones emotivas como sonaba un acorde que por las notas que estaba compuesto. Estábamos más interesados en la creación de un sonido; distorsionado, contrastando melodías suaves con un sonido agresivo, perturbador. Capas y capas de guitarras. Tomábamos conceptos como el de Phil Spector y la pared de sonido, superponiendo sonidos que en nuestro caso eran las guitarras. En ese sentido se transforma en un disco de culto porque es algo que se hizo por primera vez.

Es un disco casi psicodélico. No es complaciente, no tiene hits directo. Es un disco trasgresor en algún punto en el sentido que Juana manejaba una data muy fresca que ni siquiera había explotado afuera. Había cosas como My Bloody Valentine o Ride pero “Electronauta” lo asocio más a cosas que vinieron después. ¿Tenías ese sonido en la cabeza? ¿Cómo lo trasladas al disco?

Sí, yo tenía el sonido de la banda en la cabeza desde mucho tiempo atrás. Entre el 89 y 90 yo fui a buscar a Daniel Melero como productor. Porque conocía sus trabajos en Los Encargados y como productor y entendía que él podía ser un médium y plasmar en el sonido del disco las ideas preconcebidas que yo tenía. En principio quería hacer algo que no se hubiese hecho, sin importar los riesgos. En primer lugar la idea era inaugurar un camino. En segundo lugar destacar las texturas de guitarras, la combinación con samplers, sintetizadores creando capas y capas de sonido. Eso mezclarlo con melodías tiernas. Esas eran las premisas con las que yo quería plasmar el primer disco de la banda. Eso se lo transmití a Daniel en largas charlas y él supo cómo hacerlo.

Y eso ¿fue difícil de lograr o se dio naturalmente?

Fue bastante natural porque además de la preconcepción de las ideas como punto de partida, nos dábamos la libertad de experimentar “In situ”. Si algo no quedaba como esperábamos, desarrollábamos la forma, buscábamos lo necesario, para que sea superador. No nos conformábamos. Es espíritu del disco es la no conformidad. Nos dábamos la libertad de llegar a lugares que ni siquiera habíamos pensado.

Hay algo curioso con los grupos de esa época. La gente habla de movida sónica, pero te lo quiero llevar para otro lado. En los 90, cuando ves los grupos del oestes; Los Piojos, Almafuerte, Divididos, por ejemplo, tienen un sentimiento de arraigo muy importante. Hablan de su lugar. En el sur es como que las bandas inventan su propio universo; ustedes, Babasonicos, Los Brujos. Siento que el sur siempre tuvo un espíritu más rupturista, tanto en la música, como las letras, la estética. Incluso antes y después también. No sé si ustedes tenían algo consciente con respecto a eso…

Mira, yo cuando estaba en la secundaria ya tocaba con Roberto (Pasquale) antes de armar Juana, en una banda que se llamaba Antibiótico. En ese momento era consciente de que en la zona sur estaba ocurriendo algo. Veía el surgimiento de más bandas y más lugares donde podían exponerse. Veía unas coincidencias en esas bandas en que todos estaban buscando las cosas nuevas, entonces había un rumbo determinado. Y también pasa que en el sur, en lugares como Le Paradis, que era una disco de Temperley, que eran lugares que eran como faros. Eran puntos donde escuchabas lo que estaba ocurriendo en el mundo en ese momento.

La música que se escuchaba era New Wave; B 52, The Romantics, The Police. Después se cortaba la música y subía a tocar Soda Stereo con su primer disco o Los Violadores. El sur se había transformado en un faro. Era muy contemporáneo al latido artístico del mundo. Y las bandas se nutrían de eso a falta de internet. Pero no solo en la música, sino en varias disciplinas artísticas como la pintura o la escultura. Había como un caldo de cultivo absolutamente trasgresor para lo que era la escena argentina.

Si además siempre se cuenta la misma historia como si fuesen un nicho de 5 o 10 bandas que tocaban siempre juntas y nunca fue así. Juana era una banda muy abierta. Ustedes san tocado hasta con Los Natas…

Nosotros estábamos abiertos a exponer nuestra música en innumerables escenarios. Lo que pasaba en realidad era que había innumerable cantidad de lugares. Por ejemplo, había un lugar que se llamaba La Carpintería y en frente estaba otro que se llamaba La Biblioteca. Entonces, quizás, nosotros tocábamos temprano en uno y nos veían a ver Los Brujos que más tarde tocaban en frente. Nosotros terminábamos el show y nos íbamos a tomar algo y ver a Los Brujos. Había muchos lugares en un par de cuadras entonces compartíamos lugares, pero de compartir fechas quizás recién en Cemento o El Parakultural, en el sur no. Éramos público entre nosotros. Y también éramos de compartir salidas en general.

Volviendo a lo que es el show de “Electronauta”, muchas personas que quizás los seguían de esa época aprovechan este tipo de shows para rememorar ciertos años. Quizás todas bandas piensan lo mismo, pero creo que el fan de Juana es diferente, se pone la camiseta de una forma particular. Pero aun así, ¿es complicado hacerle entender al fan que Juana La Loca es la que saca “Endorfina”? El no atarse tanto a la nostalgia.  

No creo porque aquellos que gustan de nuestro arte lo hacen en cierta medida porque nosotros rompemos la formula. Fijate que, como te decía, canciones como “Vida Modelo” o “Sábado a la noche” tuvieron mucha aceptación, nunca nos atamos a eso. No repetimos la formula. Eso hace que el fan se sienta identificado. Se enriquece y disfruta nuevas ideas. Creo que el fan se desilusionaría si repitiéramos el mismo disco. Por ejemplo, un lingüista como Hessel dice que el lenguaje es una suma de significados y por debajo subyace el significante. En nuestro caso el significado sería la suma de nuestros discos, y por debajo subyace el concepto de mantenerse permanentemente en evolución y movimiento. Como digo siempre; preferir la pregunta a la respuesta. LA pregunta es detonante de conocimiento, implica una búsqueda. Cuando vos tenés por seguro la respuesta, permaneces en un mismo lugar.

El significante de Juana La Loca es la trasgresión artística para lograr nuevas formas de expresión, que serían los discos, los significados. Entonces el significante se mantiene constante y va cambiando el significado. Por ejemplo, para “Endorfina” estuve muy interesado en investigar sobre estimulación armónica. Todos los sonidos están compuestos de diferentes armónicos y estimulando uno en favor de otros logras diferentes sensaciones. No es agudo o grave, es otra cosa; una nueva dimensión. O estimulando otro generas presencia. Eso comencé a investigarlo un año antes de grabar el disco y derivo en el sonido que tiene “Endorfina”, que no es parecido a ningún otro disco, pero se conecta con “Electronauta”, que tiene una cierta información sonora preponderante por sobre la composición armónica.

Es como que los discos hablan entre si…

Si, como tienen un significante común, hay cosas que son coherentes entre sí en cada disco.

¿Y para el show que tienen planeado? ¿Tocar el disco entero? ¿En orden?

Vamos a tocar el disco entero, pero no necesariamente en ese orden y además intercalándolo con las canciones de Endorfina. Y luego clásicos de la banda. Habrá invitados también. Y además las canciones de “Electronauta”, como te decía, van a estar repensados. Yo pienso que la experiencia de escuchar el disco y la de ver un show deben ser diferentes. Por eso vamos a tener  una puesta visual que la diseñó Andy Caballero con su mujer Brenda, que fue la directora de “Tus Besos Metan” para cada tema. Siempre fuimos ambiciosos y pretenciosos.

Facundo Llano
Colaborador en Rocktambulos
Música, comida y libros, el resto está de más.
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