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KORPIKLAANI en Argentina: 20 años de fiesta #Reseña

Si bien el significado de KOORPIKLANI alude un clan reunido en los bosques, su referencia semántica puede remitir, sin más rodeos, a “fiesta”. Con la excusa de festejar su “Twenty Years Anniversary”, el grupo se presentó en El Teatro de Flores de Buenos Aires, recinto que ya desde temprano reunía -en sus alrededores- a fans ansiosos por consumir bebidas alcohólicas en bares o, en lo posible, supermercados. Con el cambiante clima primaveral porteño, era hora de vivir la fiesta.

Los Folk de LESHY fueron los encargados de abrir la jornada, una tarea ardua considerando que era un martes y estábamos próximos a la salida laboral. No importa, no hubo tiempo para excusas y con un buen outfit pagano salieron a dar todo, con un sonido óptimo a pesar de algunas circunstancias que se presentaron a nivel técnico. Posteriormente, llegó el momento de CERNUNNOS, que ya contaban con fans devotos de su impronta, así que, en parte, salieron con la victoria en el bolsillo, garantizando el moshpit y el aguante generalizado. Fin de su presentación, más alcohol corriendo en El Teatro de Flores, mientras los outfits folk también se reflejaban en el público, y todo estaba listo para comenzar la ceremonia.

Y así como si fuera una topadora, KORPIKLAANI salió al escenario, con un saludo embravecido, pero prestos a ejecutar “A Man With a Plan”, la locura general que provocó “Wooden Pints” – ¿un hit del Metal del siglo actual? – y “Happy Little Boozer”. ¿El sonido? Bien, gracias. Nunca se ordenó del todo y conviene aclarar que no es fácil hacer sonar bien a bandas con instrumentos poco convencionales, como es el caso de KORPIKLAANI, que mezcla violines y acordeón con la distorsión del metal, pero afortunadamente el espectáculo no pasó por ese lado. Jonne Järvelä se lleva todas las miradas con su imponente oficio en el escenario, pero es escoltado por dos animadores y eximios instrumentistas que también hacen las delicias del público, el llegado en 2022, Olli Vänskä – violín – y Sami Perttula – acordeón. Estos dos últimos no solo eran los más presentes en la mezcla, sino que también le daban color a una performance que, si bien tenía sus marcados moshpits, delimitaba improvisadas danzas folklóricas – aunque algunas con mucha destreza – en todo El Teatro, especialmente en “Pixies Dance”.

No hubo demasiada interacción con el público, más allá de la presentación de las canciones que, como era de esperar, recibían un desaforado “yeah” como respuesta. Un poco de cambio se vio en “Kipumylly”, donde Jonne permitió al público improvisar algo de la letra de la canción, pero no mucho más que eso. Ahora, sí resultó inesperado que Emilio Souto, de SKILTRON, apareciera en “Beer, Beer” – con un repentino cambio de nombre a “Birra, Birra” -, botella en mano y esparciendo alcohol para todo el público como si no hubiera mañana en uno de los puntos más altos de la noche.

Samuli Mikkonen, el reciente baterista de KORPIKLAANI, fue destacable. Su destreza y fuerza le dieron un toque distinto a la banda, que permitió que se disfrutara el show más allá de los contratiempos sonoros. Esto se dejó ver aún más luego de “Tequila”, momento en el que Mikkonen se despachó con un solo de batería. Festejado como también lo fue el cover de Boney M, “Gotta Go Home”, un eterno hit. Además de esto, el grupo nos regaló una nueva canción, “Saunaan”, en la vena fiestera y pesada a la que nos tienen acostumbrados.

Y llegó el final con el archi clásico “Vodka”, que armó un moshpit de temer y se practicó el deporte de voladura de cerveza desde el público. En conclusión, la fiesta estuvo, el grupo lo dio todo y los presentes ejercieron la potestad de vivir el concierto como les pareciera, algunos callados y observando, otros matándose en el moshpit, y la mayoría, riéndose entre danzas y alcohol. Al fin y al cabo, el disfrute es el leit motiv de KORPIKLAANI.

Facundo Guadagno
Redactor en Rocktambulos
Antropólogo social y cultural, escritor, escéptico y crítico
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Todas las fotos fueron tomadas por Carlos Martínez para rocktambulos.com / Todos los derechos reservados

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