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La Perseverancia de las Máquinas: FEAR FACTORY se presentó en Buenos Aires

Luego de que Genexus (2015) no tuviera a FEAR FACTORY en latitudes argentinas, ni mucho menos la gira de 2016 donde interpretaron Demanufacture (1995) en su integridad, finalmente hubo una consolación: el grupo no solo volvió al país, sino que lo hizo con un nuevo disco, Aggression Continuum (2021), pero también a un flamante cantante: el joven Milo Silvestro, de treinta y seis años. La cita fue en El Teatrito, recinto de la Ciudad de Buenos Aires el jueves 8 de junio. Inolvidable… y por varios aspectos.

¿Qué es ese ruido que se percibe desde lejos? Una falla de sonido que acompañará hasta el hartazgo, y esto lo digo de manera literal, a las bandas. VECTOR abrió la jornada con una propuesta interesante pero los problemas sonoros no permitieron apreciarlos fidedignamente. Y entonces, ¿qué podemos decir de CLIMATIC TERRA? La talentosa cantante, Silvina Harris, miraba con desconcierto respecto al sonido que salía desde el escenario, y si bien su performance no decepcionó, añadiendo la presentación de nuevas canciones y videos, algo estaba pasando detrás, que incluso hizo cortar su set abruptamente. Quince minutos de problemas de sonido y PLAN 4 salió a escena. Nuevamente, fue muy difícil escucharlos, no sólo por un problema de estática sino por un ruido que salía desde el micrófono que, francamente, aturdía. De cualquier manera, nada que reprocharle a la banda de Knario Compiano (voz) que se encuentra cumpliendo veinte años de actividad. Ahora, media hora de prueba de sonido y ningún atisbo de que el acto principal salga a escena.

Tuve la posibilidad de hablar con Knario desde el público, y me comentó el origen del problema: había explotado la consola de FEAR FACTORY. No había manera de que esto suene y el tiempo pasaba. Los asistentes iban y venían, el show ya estaba más que atrasado y, de repente, sonó la introducción – la canción de Terminator, mucho ingenio – y “Shock” fue… eso, un shock. Entre la bola de ruido y la posibilidad de distinguir algo. No faltó mucho para que todo explote… literalmente. En “Powershifter” – sí, justo en esa canción – se cortó la electricidad en el escenario y no había manera de resolverlo -. “¡Qué pinche lugar!”, dijo el legendario Dino Cazares (guitarra) y los insultos hacia El Teatrito fueron al unísono desde el público. “Che, yo me tengo que ir a laburar”, se escuchaba. Y era lógico, ya habían pasado las once de la noche y el set recién había comenzado.

Posteriormente, me comuniqué con Milo Silvestro y me comentó lo siguiente: “las instalaciones del lugar no pudieron soportar nuestros equipos, así que tuvimos que apagar una pantalla LED”. Claro, por esa razón el regreso con “Disruptor” se veía algo… raro. ¡Pero ahora el sonido era perfecto! Y además era el turno de “Linchpin”, clásico de la banda y hit ineludible. Ahora sí pudo apreciarse a una de las incorporaciones, Pete Webber, ex HAVOK, que en batería fue implacable. Sin lugar a dudas fue más que acertada: no solamente es la “máquina” que FEAR FACTORY necesita, sino que tiene un sonido cálido y humano, no tan mecánico como era en otros casos. Desde ya, es una apreciación personal.

Como también es subjetivo lo siguiente. Burton C. Bell, ex vocalista de la banda, nunca pudo dar una buena performance en vivo, ni siquiera en su juventud – un ejemplo de 1993, aunque podría elegir cualquier show – pero, bueno, asumíamos que era el precio a pagar. Para la presentación íntegra de Demanufacture (1995), su nivel era, como poco, paupérrimo, y haciendo click aquí pueden comprobarlo. No hubo mejor suceso en la banda que el ingreso de Milo Silvestro. Se tardaron aproximadamente treinta años en que el grupo sonara como en los álbumes, o sin errores vocales severos en vivo, pero se pudo. Solamente le puedo agradecer a Silvestro: es indescriptible la sensación de escuchar “Demanufacture”, “Replica”, o “Zero Signal” sonando igual que en el disco de estudio, pero con la adrenalinda del vivo. El vocalista italiano se lanzaba al público, nunca erró una nota, utilizó los instrumentos y, por momentos, tenía una expresión de alegría, como de no creer lo que estaba viviendo. Créanme, yo tampoco.

Dino Cazares y Tony Campos (bajo) con su oficio y sonido ajustado, además de la imponente presencia en el escenario, fueron pilares fundamentales, por ejemplo, en esas bestialidades que son “Martyr” y “Scapegoat”. Debido al corte de energía no se pudo interactuar demasiado con el público, solo previo a “Zero Signal” cuando Cazares presentó al grupo. Y ahí fue una perlita: “en la batería, Peter Webber, le pega duro porque lo tiene duro”. Dino sabrá.

Llegó el final con “Resurrection”, nuevamente cierre con la icónica canción de Terminator, y foto grupal. Conclusión: esta es, por lejos, la mejor formación de FEAR FACTORY; por otra parte, que Burton C. Bell no pertenezca más a la banda es más que positivo y, sin lugar a dudas, fue uno de los shows del año. ¿Alguna queja? Como le dije, en broma, a Milo Silvestro: “¡incluyan ‘Self Bias Resistor’!”. Pero esas son cosas de fan, porque si fuera por mí también agregaría, obligatoriamente, “Dog Day Sunrise”. Y también seguiría hablando ad eternum de la maravilla que fue este concierto. Los esperamos con ansias en su regreso.

Facundo Guadagno
Redactor en Rocktambulos
Antropólogo. Politólogo. Escritor.
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Todas las fotos fueron tomadas por Carlos Martinez para rocktambulos.com / Todos los derechos reservados

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