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Make me Wanna Die! THE PRETTY RECKLESS en Argentina: Juventud, histeria y rock n’ roll

Cuando analizamos el mundo de la música… ¿Cómo podemos identificar un fenómeno adolescente? Hay muchos indicadores, uno de los más comunes es la masividad de un artista y esto suele pasar en géneros como el pop, que cuentan con alta difusión de los medios convencionales como la TV, pero la intensidad del fanatismo también indica que algo está pasando, independientemente de que el artista sea archiconocido o no. Todos sabemos que el rock también ha sido mainstream y ha causado furor en las masas, el ejemplo más notable son THE BEATLES, pero no hace falta llegar a ese punto de fama para considerar que algo es un fenómeno.

Ahora, cuando buscamos un fenómeno adolescente dentro del rock que -más allá de la típica imagen de sexo, drogas y rebeldía que tanta polémica genera- sea musicalmente interesante, que utilice guitarras estridentes, ritmos acelerados o melodías pesadas y gritos desgarradores, se complica el asunto. No son muchos, y los que hay, han tenido que coquetear con el pop, o como diría un fan decepcionado: Han tenido que “venderse”.

Algunos fenómenos musicales han logrado el éxito entre los adolescentes rockeros desde su primer disco (caso Pearl Jam o Linkin Park), algo bastante difícil aunque se cuente con respaldo disquero y difusión masiva, mientras algunos tardan un poco más en lograrlo (caso My Chemical Romance y Paramore, por nombrar dos recientes). Sea cual sea el caso, llega ese día en el que cautivan a la juventud pero terminan generando cierto rechazo en los mas puristas, que los acusan de ser un producto prefabricado para vender. Sean o no un producto, éstos artistas existen, su éxito es indiscutible y nos han demostrado que se puede ser rico y famoso haciendo rock n’ roll con actitud.

Esto nos lleva a THE PRETTY RECKLESS, la banda estadounidense formada y liderada por la polémicamente sexy Taylor Momsen, quien desde que quiso tener una banda se juntó con los mejores músicos y productores y se dispuso a hacer verdadero rock, se propuso callar las bocas de quienes pensaron que sólo era un capricho de actriz famosa y se distanció de todas esas figuras mediáticas que dicen ser rock mientras hacen música pop y se visten de negro para parecer interesantes. La agrupación visitó Buenos Aires el pasado 14 de Marzo de 2017 y demostró sobre el escenario del Teatro Vorterix que no solo arrastran público sino que saben como hacerlos enloquecer.

Argentina ya tenia expectativas muy altas para este show dada su anterior visita, en la que Taylor fue noticia por haber desnudado a dos fanáticas sobre el escenario. Esta vez la rubia de Gossip Girl venía con la misión de demostrar que es mucho más que polémica sexual y con un nuevo disco bajo el brazo se dedicó a volarnos la cabeza con su notable actuación sobre el escenario.

A las 9 pm ya la ansiedad los mataba a todos, el público pedía el arranque y las luces seguían apagadas. Pocos minutos habían pasado desde las nueve de la noche cuando apareció la banda y al frente, su notable vocalista, con cabellos rubios levemente despelucados y abrazando el microfono, se preparaba para cantar “Follow Me Down”. Los gemidos sexuales que se escuchaban al fondo nos indicaban que ese sería el primero en sonar, la intro del tema era la intro del show. Era difícil escucharla debido a la fuerza con la que gritaban sus ensordecedores fans, en su mayoría chicas, así que para ese momento nos limitabamos a verla cantar y moverse, siempre sensual, frente al micrófono.

Vestida completamente de negro para la ocasión, Taylor fue el centro de toda la atención, a pesar de que Ben Phillips (Guitarra líder), Mark Damon (Bajo) y Jamie Perkins (Batería) destacaron en sus respectivos instrumentos y dieron una cátedra de ejecución de buen hard rock durante la hora y media que duró el show. Los solos de Phillips y su interacción con el público que lo rodeaba fueron causante de gritos y aplausos en repetidas ocasiones, pero no cabe duda que la gran mayoría muere por la frontwoman de la banda. Taylor es el alma del grupo, ella es “la linda atrevida” y sabe como ganarse a sus fans. Mas allá de que es atractiva, canta impecable y no para de moverse de una manera muy sensual, es claro que sabe utilizar sus conocimientos de actuación para empatizar con el público, un público que gritó, saltó, lloró y no dejó de cantar ni un sólo tema, teniendo su pico máximo en “Heaven Knows”. Los desmayos estuvieron a la orden del día y el personal de logística tuvo una noche bastante entretenida cargando chicas en brazos que, entre el calor del verano, los empujones y la euforia, se descompensaron a mitad del show.

La inquieta vocalista calmó su andar sobre el escenario cuando tomó la guitarra para ejecutar “My Medicine” y durante “Who You Selling For”, pero el resto del show fue un derroche de energía en el que siempre mantuvo su personaje de chica rebelde bailando y lanzándose al suelo. “Living In The Storm” fue la oportunidad para bajarse al foso de fotógrafos y saludar a sus fanáticos más de cerca, generando otra ola de chillidos ensordecedores.

Taylor, que por momentos parecía estar haciendo pole dance alrededor del paral del micrófono y le bailaba sensualmente alrededor a Phillips, el guitarrista, le pidió varias veces a sus fans que la acompañaran cantando. “If you know it cantar”, decía Momsen en spanglish, un intento por hacerse entender ante su público hispanoparlante. Pero no hizo falta traducción alguna para que canciones como “Oh My God” y “Sweet Things” generaran un pogo de inmediato, o temas como “Make Me Wanna Die”, “Going To Hell” y “Fucked Up World” se escucharan al unísono en un teatro a toda su capacidad.

Su mas reciente sencillo, “Take Me Down”, fue el encargado de hacernos creer que había llegado el fin, sin embargo volvieron para tocar “Fucked Up World” en versión extendida, con una Taylor que pasó de tocar la guitarra a tocar la pandereta y en mitad del tema Jamie (baterista) hizo un solo en el que utilizó pistas de música electrónica para acompañar.

Así decían adiós los “lindos temerarios” que desde hace rato han demostrado ser mucho más que una banda de músicos contratados por Taylor Momsen, y lucen como un grupo que se ha dado a la tarea de llevarle a la juventud de hoy en día una opción real de rock crudo y duro, con espíritu rebelde y atrevido.

Algo que me pareció curioso aunque no tiene nada que ver con el show fue que al despedirse los músicos, quedó el personal de la banda regalando cosas a la audiencia en vez de hacerlo ellos mismos. Los miembros del crew lanzaron baquetas, un cuero firmado, los setlists y picks de guitarra, pero ya no quedaba ningún integrante sobre la tarima. En fin…

THE PRETTY RECKLESS entra en ese lote de los grupos que tardaron un poco más en alcanzar la verdadera fama, pero con trabajo y buenos temas supieron mover la fibra de los más chicos y enamorar con locura a sus fans al mejor estilo de un artista pop. La banda que Taylor Momsen formó en 2009 tiene el talento necesario y toda la actitud para seguir logrando sus metas de fama y reconocimiento, no en vano ha sabido cautivar a las nuevas generaciones y cuentan con el apoyo y la entrega de adolescentes en todo el mundo. Si bien no tienen todavía la misma fama que las leyendas del rock comercial, me atrevo a decir que dentro del rock, son un fenómeno adolescente.

Frank Hernández
Director en Rocktambulos
Escucho más de lo que veo y escribo más de lo que leo.
Periodista musical. Radio Host. Colaborador en Billboard. Fundador de Rocktambulos
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Todas las fotos fueron tomadas por Frank Hernández para Rocktambulos.com / Todos los derechos reservados

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