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RIVERSIDE en Argentina: Una cruzada contra la modernidad líquida #Reseña

“Mejor tarde que nunca” fueron una de las primeras frases que Mariusz Duda, frontman de RIVERSIDE, quiso transmitir al público que esperó por años poder ver a la banda polaca sobre un escenario argentino.

Después de más de 20 años de actividad y 9 álbumes de estudio, en el marco de su gira Latinoamericana, la banda finalmente visitó Argentina para saldar su deuda y presentar su último disco: ID.Entity, mediante un show marcado por una emocionante conexión con su público; un espectáculo que se sintió íntimo y honesto.

Groove resultó ser un lugar grande, pero lo que faltó en asistencia, sobró en emoción por parte de cientos de fans que acudieron desde temprano a esta infaltable primera cita. En la audiencia se observaban remeras de Porcupine Tree, King Crimson o Dream Theather, entre muchas otras, algunas de ellas son influencias de la banda a lo largo de toda su discografía.

Piotr Kozieradzki, RIVERSIDE

La noche fue inaugurada por PRESTO VIVACE, experimentada agrupación argentina de rock progresivo que, con su guitarra, bajo y batería, nos regalaron potentes y extensos temas cargados de contratiempos, quiebres y cambios de velocidad, como ya nos tienen acostumbrados. Sin desperdicio.

A las 20:45 hs entró al escenario RIVERSIDE, con el tema “#Addicted“, una crítica a la sociedad del espectáculo, iniciando un repertorio de aproximadamente dos horas que estaría dominado por el bajo y los teclados, musicalmente, y por reflexiones sobre la modernidad líquida, en la lírica.

Siguieron con la introspectiva “02 Panic Room”, dándole más protagonismo a la guitarra y batería. Una extendida pausa en mitad del tema era el primer indicio de la constante interacción que la banda tendría con el público, que había arrancado un poco tímido, pero ahora coreaba a todo pulmón el pegadizo estribillo “Sweet shelter of mine”, mostrándole al grupo cómo es el público argentino, ese que varias veces habían esquivado sin querer, en sus anteriores giras.

Maciej Meller, RIVERSIDE

Continuaron con dos de los favoritos de ID.Entity: “Landmine Blast”, con ese diálogo acústico entre bajo y guitarra a mitad de canción que sin duda fue superado en la versión en vivo, y “Big Tech Brother”, donde vimos de protagonista a Micha? ?apaj en los teclados, aportando el sonido setentero de la noche.

Desde este sonido de los 70´s, viajamos al mundo de Saint-Exupéry con “Lost (Why Should I Be Frightened By A Hat?)”, el clásico melancólico que aportó la cuota de esperanza necesaria al distópico repertorio. Un hermoso tema, lleno de inocencia y optimismo, que junto a la suave voz de Duda y el sólo de guitarra de Piotr fue coreado por el teatro.

En su primera interacción, Mariusz aprovechó para conversar y jugar un poco con el público. “Esto es Riverside 2024”- sentenció, después de declararle a los presentes que son una banda a la que les gusta hacer canciones, les gusta las melodías y conectar con el público, “no queremos tocar para nosotros mismos” dijo mientras simulaba un veloz solo de guitarra, “en lugar de eso, queremos estar en contacto con ustedes”. Con esto, Duda buscaba dejar claro que, “con todo respeto”, no son como Dream Theater o la mayoría de las bandas de la comunidad progresiva, con canciones “intocables” y espectáculos llenos de virtuosismo. A esta declaración le siguió “Left Out”, del álbum Anno Domini High Definition, otro clásico introspectivo, con entradas atmosféricas, en el que los presentes hicieron parte del tema conjurando los coros.

Mariusz Duda, RIVERSIDE

Con “Post Truth” RIVERSIDE nos lleva de vuelta a ID.Entity, no sin antes volver a conversar con el público y contarnos que no les gusta tocar en vivo versiones “álbum” de sus canciones, sino que les gusta explorar, hibridar, y modificar los temas originales, como lo venían demostrando a lo largo del show y como estaba por suceder con este tema, al introducirle, con excelente sincronía, la inconfundible melodía de guitarra de “Caterpillar and the Barbed Wire”. “El siguiente es un pequeño reto, para ver qué tanto conocen nuestra discografía”, aclaró el frontman antes de tocar el tema

Le siguió en el orden, “The Place Where I Belong”. En mi opinión, es el tema que resume la lírica del disco, musicalmente inmersivo, con sonidos ambientales muy bien logrados en esta versión en vivo, lo que permitió que el público se entregara en un sonoro ¡ohhhh, ohhhhh, ohhh!, incentivado por el propio Mariuzs desde el escenario.

Micha? ?apaj, RIVERSIDE

El último tramo nos llevó a la montaña rusa de “Egoist Hedonist” para terminar con los sintetizadores de los 80´s en “Friend or Foe?”, uno de los temas más esperados de la noche y posiblemente uno de los que más rápido se ha popularizado ya que también forma parte de su más reciente producción discográfica. Pausa y vítores por medio, parecía que todo había terminado pero la banda volvió para el encore, segmento que abrió con el acople de dos grandes temas: al sonido Hard Rock de “Self-Aware” se le fusionó el cierre del clásico metalero “Driven to Destruction”.

Nueva ovación del público, esta vez mucho más potente y todo el recinto vibra de emoción. “No sabemos porque vinimos tan tarde a su ciudad”- se lamentó Duda – “este es uno de los mejores shows del tour (…) ha sido una hermosa experiencia para nosotros y una gran noche… esta es la última canción, pero no se preocupen, tocaremos la versión larga”- y si que lo fue. Los polacos cerraron la noche con una versión extendida de “Conceiving You”, que combinó la teatralidad de Mariusz, actuando como una especie de hechicero, con el juego de gritos susurrantes donde invita al público a repetir lo que él hace, para finalmente estallar en gritos desgarradores y cerrar el tema por lo más alto, todo bajo la dirección de Duda.

RIVERSIDE

Con este ejercicio lúdico, RIVERSIDE cerró su debut en Buenos Aires. Un espectáculo cuyo objetivo de fondo era conectar con la gente, una pequeña victoria de lo humano sobre lo digital, demostrando por qué RIVERSIDE es una banda necesaria para estos tiempos.

El espectáculo y la lírica de ID.Entity le dan a esta gira el sentido de una cruzada para interpelar la forma en que nos relacionamos con la tecnología, una idea que, si bien no es del todo original, es importante y necesaria, y qué mejor forma de hacerla potente que a través de la música.

A lo largo de sus más de 20 años de carrera, RIVERSIDE ha logrado conjurar todas sus influencias y crear un sonido propio. Ninguno de sus discos tiene desperdicio, si bien unos destacan más que otros. Así que, hablemos más sobre esta banda, recomendémosla a ese público despistado que la ha pasado por alto. Ojalá el próximo concierto de los polacos en Argentina los encuentre con un recinto a su máxima capacidad donde la mayoría de las remeras tengan su nombre.

Angela Contreras
Colaboradora en Rocktambulos

Todas las fotos fueron tomadas por Frank Hernández para Rocktambulos / Todos los derechos reservados

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