Suecia también sabe hacer punk: NO FUN AT ALL volvió a Argentina #ReseñaDestacadaShows (Así Fue) por Víctor Rondón - 17/10/202617/10/2026 Después de hablar de cómo Suecia parece fabricar músicos con un conocimiento innato del metal, quedaba una pregunta pendiente: ¿qué pasa cuando los suecos deciden hacer punk? La respuesta tiene nombre propio y viene acompañada de ritmos veloces y melodías pegajosas que se quedan en la mente por horas.NO FUN AT ALL tiene mucho de eso. Escucharlos es pensar en BAD RELIGION y PENNYWISE, en skate punk de los 90 y en esas canciones que uno solía escuchar en CD, o hasta en cassette y terminar cantando de memoria. Parecen tener ADN californiano, solo que ellos vienen de Skinnskatteberg, Suecia.Y después de 26 años, finalmente volvieron a Argentina.La banda sueca se presentó el domingo 27 de septiembre en el Club Cultural Bula, apenas por segunda vez en el país después de aquella visita en el año 2000 a Cemento.Hardcore melódico para calentarPara acompañarlos estuvieron dos nombres con suficiente historia dentro de la escena local como para hacer la noche más completa: TROMPADA y DASKATE.Los primeros en subir fueron TROMPADA, que además llegaban estrenando su nuevo sencillo: “Psilocybe”. Su presentación mezcló distorsión y melodía en la medida justa, mientras se siguen consolidando como una de las bandas más trabajadoras de la escena.Después fue el turno de DASKATE, banda veterana del punk y hardcore melódico argentino, formada en Mercedes en 2003, ya con más de dos décadas de recorrido. Su propuesta fue directa al punto: velocidad y melodía con letras muy reales para poner al público a cantar con ellos.El punk sueco sigue sonando igual de rápidoNFAA se formó en 1991. Son casi tres décadas haciendo música y ganando experiencia en tarimas de todo el mundo y, sin embargo, esta fue apenas la segunda visita de la banda a Argentina. En esta ocasión, “Invitation” (Out of Bounds, 1995) fue la elección perfecta para comenzar el show.“Never Ending Stream” (Low Rider, 2008) llevó la historia unos cuantos años hacia adelante y ya nos quedaba claro a todos que la banda no tenía que hacer mucho esfuerzo para hacer al público cantar. Con coros extremadamente pegajosos, pasaron de “When the Time Comes” (The Big Knockover, 1997) a “Wisdom?” (No Straight Angles, 1994) y ya quedaba claro que el pogo no iba a bajar ni un momento.Al frente de la banda tenemos a Ingemar Jansson, quien lleva desde 1993 poniendo voz a las canciones que hicieron de NO FUN AT ALL uno de los nombres esenciales del punk melódico sueco. Ingemar nos contó que le daba mucho gusto volver y que, aunque no recordaba exactamente cuándo fue su primera visita, sabía que había pasado demasiado tiempo.La banda siguió con dos temas de su tercer disco The Big Knockover de 1997: “Your Feeble Mind” y “Lose Another Friend”, que algunos de los que crecimos escuchando compilaciones de punk, recordamos por haber estado incluida en el Punk-O-Rama 8 de 2003.Con “Growing Old, Growing Cold” y “I Am Wrong and I Am Right” saltaron de vuelta a su primer disco No Straight Angles y mientras el calor empezaba a sentirse en el sótano de Bula, el público empezaba a aprovechar la cercanía con la banda para intentar subirse a cantar. Ingemar les daba su espacio y sonreía sorprendido.La ventaja de los shows de punk es que con canciones tan cortas, pudieron hacer un un largo recorrido dicográfico en apenas hora y media y, como nos confirmaba el bajista Stefan Bratt, esa noche se iban a centrar en tocar muchos temas viejos. Así llegó otro bloque de clásicos: “In a Moment” y “Don’t Pass Me By” de Out Of Bounds, 1995. Y luego, uno de los temas más coreados de la noche: “I Can’t Believe It’s True” (No Straight Angles, 1994) seguido de “The Other Side” (The Big Knockover, 1997).“Están haciendo un buen trabajo en el pit”Ingemar no perdió la oportunidad para felicitar a los que estaban al frente en el pogo por no haber parado en toda la noche y es que de verdad la gente se estaba divirtiendo a lo grande. Además, hubo un momento especial en el que la banda le dio la bienvenida de vuelta al guitarrista Christer Mähl, quien regresó a NFAA a principios de este año tras casi una década de ausencia. Sus compañeros se notaban genuinamente felices de tenerlo ahí.“Nothing Personal” (Out of Bounds, 1995) y “Suicide Machine” (The Big Knockover, 1997) fueron preparando la recta final, mientras que “So Many Times” y en especial “Catch Me Running Round”, en donde Ingemar pidió el circle pit más grande de la noche, terminaron de transformar el lugar en una verdadera fiesta.Llegaba la última pausa y la banda se alejó un momento del escenario. El baterista Kjell Ramstedt volvió primero para preguntarnos si queríamos escuchar más, pero los demás integrantes ocuparon sus puestos tan rápido, que entre risas, Kjell admitió que le arruinaron su momento de fama.El encore parecía una lista de grandes éxitos. Empezaron con el tema que abre su disco debut: “Believers” y luego llegó “Spirit” (Grit, 2018) para balancear el repertorio con alguno de sus temas más recientes. Después llegó el momento en que casi todo Bula cantó: “I know it won’t be long until you sing along” para hacer realidad la icónica frase de “It Won’t Be Long” (No Straight Angles, 1994).Volvieron a la velocidad y a los coros pegajosos con “Beat ‘em Down” (Out of Bounds, 1995) y disfrutaron del público argentino coreando el riff principal de guitarra de “Strong and Smart” (No Straight Angles, 1994). No había otra forma de cerrar el show más que con “Master Celebrator”, mientras la banda se notaba gratamente sorprendida del cariño que les demostraron.Los suecos volvieron a Argentina después de 26 añosDespués de tanto tiempo, probablemente ni ellos mismos tenían claro cuánto habían tardado en venir. Pero la espera valió la pena, porque volvieron metiendo 22 temas de su discografía sin que ninguno se sintiera de relleno. Fue una de esas noches de celebración y amistad donde la gente salió con una sonrisa en la cara.NO FUN AT ALL sigue sonando rápido y preciso, con esas melodías pegajosas y divertidas que no nos dejan parar de cantar. Antes hablábamos de lo fácil que se les hace a los suecos hacer buen metal, pero después de ver a NFAA en vivo, hay que agregar una nota: los suecos también saben hacer punk melódico de calidad.©Todas las fotos fueron tomadas por Fede González y son cortesía de Noiseground / Todos los derechos pertenecen a su autor