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Una noche diferente: ANATHEMA presentó su “Acoustic Resonance” en Argentina #Cronica

Hay algo por lo que se le conoce a ANATHEMA en el mundo del rock: por ser una banda de canciones tristes. Pero, ¿a qué le llamamos música triste? Apartando aquella donde las letras hablen explícitamente acerca de situaciones tristes, la música en tonalidades menores y ritmos lentos tiene el poder de envolvernos en sensaciones que, además de relajarnos, invocan a la nostalgia, al desamor, al duelo y a todos esos sentimientos que nos mueven, pero que si no los controlamos, nos pueden llevar a la depresión.

ANATHEMA, sobre todo en su etapa experimental (post-Eternity), es una de esas bandas capaces de llevarnos en un relajante viaje de emociones y dejarnos ahí, como en una espiral eterna, donde giramos al compás de sus canciones y dejamos volar la imaginación. Lo que muchos no sabíamos era que fuera de lo musical, sus integrantes podían llevarnos al lado contrario: vivir una fiesta. Lo que vimos el pasado 31 de enero en Buenos Aires durante la presentación de la banda en formato acústico, fue algo tan sorpresivo como especial. Nunca pensé que me reiría tanto en un show de ANATHEMA ni que vería a sus músicos tocando tan relajados.

Daniel Cavanagh

La gira Acoustic Resonance, con la que la banda celebra el aniversario #20 del disco Alternative 4 y en la cual solo participan Daniel y Vincent Cavanagh, junto al ex miembro Duncan Patterson, prometía una noche íntima y así fue. Los británicos se sentían tan cómodos como en casa y nos dejaron ser parte de esa intimidad. Era como tener a tres amigos tocando en el living mientras cantas con ellos, tres amigos muy talentosos. “Esto es como un bar punk, hay ruidos y cosas raras, pero eso no nos importa porque es parte del show ¿no es así?” decía Vincent en medio del show mientras trataban de solucionar la tierra que hacía el cable del bajo y los ruidos molestos que surgían. No todos venían del escenario, el público también hizo su parte.

Pero vayamos al principio: Todo comenzó con la aparición en solitario de Daniel Cavanagh sobre el escenario. “Lo siento”, fue lo primero que dijo ante el micrófono (y en español) mientras tocaba el intro de “Springfield”,  y es que desde el propio primer tema los inconvenientes técnicos comenzaron a interferir, pero… ¿qué hizo Danny al respecto? Lejos de molestarse o insultar a algún roadie de turno, como hacen muchos, el mayor de los Cavanagh se tomó las cosas con calma y cada vez que algo anduvo mal, invitó al público a cantar con él, improvisó, sonrió o se disculpó. Ya Daniel tiene experiencia tocando en Buenos Aires en formato acústico así que se podría decir que estábamos en confianza. Más hablador que de costumbre, chistoso, efusivo y amable, el músico se mantuvo con su cerveza en la mano entre tema y tema, e incluso lo vimos disfrutando de la noche en la vereda, al frente de Uniclub, antes de que comenzara el show.

Vincent Cavanagh

Vincent no se quedó atrás. Desde que apareció en tarima para unirse a Daniel y tocar “Untouchable Part 1 y 2”, se mostró sonriente y lo suficientemente en confianza para decir “¿qué pasó, qué paso? Temas como “Thin Air”, “Flying” y “One Last Goodbye” nos adentraban en el lado sobrio del show, algo que continuó con la llegada del bajista Duncan Patterson y la interpretación de temas como “Fragile Dreams”, “Lost Control”, “Inner Silence” y las tres partes de “Eternity”, entre otros, pero toda esa seriedad se terminaba con cada tema. Entre canciones los músicos mostraban su lado más humorístico.

Desde preguntarnos si queríamos algo de NICKELBACK hasta hablar con voz de metalero, Vincent no dejó de bromear en tarima. “La vida es una tómbola” cantó, para demostrar que podía decir algo en español, mientras Danny aseguraba ser capitán, no marinero (en alusión a “La Bamba”). Todo esto porque, según ellos, Duncan sí habla español. Le insistieron varias veces para que se comunicara con los fans y nos invitaron a decirle cosas en español, pero el tímido Patterson prefirió permanecer en silencio, sonriendo con cada chiste de los Cavanagh y al mismo tiempo con la seriedad que ameritaba el show.

Duncan Patterson

Danny le dedicó “Angelica” a una fan que estaba al frente de él, a quien felicitó porque se sabía todas las canciones. “La gente siempre pide que toquemos tal o cual canción, pero luego no se las saben, ella sí se las sabe, ésta canción es para ti” fue más o menos lo que le dijo y antes de “Hope” preguntaron si alguien sabía quién había escrito esa canción. La interacción con el público fue realmente constante.

Mientras la banda tomaba aire tras bastidores, el público coreaba el “sentimiento que no pueden parar”, así que Daniel, al regresar, decidió ponerle música con su guitarra mientras la gente seguía coreando. “Ariel” y “Are you There” fueron los primeros temas del encore, en este caso interpretados por Danny en solitario, pero posteriormente se unirían Vincent y Duncan para hacer dos versiones: “Eleonor Rigby” de THE BEATLES (la mejor banda del mundo, según los hermanos Cavanagh) y “Confortably Numb” de PINK FLOYD, siendo esta última la cereza del pastel, cerrando una noche mágica e inolvidable, que además fue -contra todo pronóstico- divertida.

Vincent Cavanagh

Tocar en acústico no es nada sencillo. “Si la cagas mientras tocas con una banda, la mayoría de la gente probablemente ni lo note, pero si lo haces cuando solo hay dos tipos en el escenario, en acústico, todos lo notarán” me decía el músico finlandés Jani Liimatainen en una entrevista hace un tiempo, y definitivamente así es. Más allá de los detalles técnicos o equivocaciones que pudimos notar, son cosas que forman parte de un show acústico y no debemos dejar que nos afecten negativamente.

Y sí, ese jueves Uniclub fue un verdadero bar punk, con músicos que bebían cerveza mientras tocaban y hablaban de futbol con el público, que se burlaban entre ellos y no dudaban en repetir los temas si algo salía mal. Hicieron una encuesta para saber quién es mejor, si Messi o Maradona y hasta una pelea de chicas hubo entre los asistentes. Sin duda este fue un show inusual, alejado de lo que normalmente es un show de ANATHEMA, pero nada de esto opacó el nivel de ejecución de los músicos, mucho menos sus impecables voces. Podemos decir que fue un concierto increíble, literalmente, tanto por lo que ocurrió extra-musicalmente, como por el nivel que nos demostraron estos tres genios.

Alternative 4 fue la excusa. Uno de los discos que marcó el nuevo rumbo de la banda, ese arriesgado paso para salir del doom metal y convertirse en una agrupación más progresiva y atmosférica, una transición que le costó la salida de Duncan Patterson, quien no estuvo de acuerdo con ese cambio. Veinte años después de aquella separación, los hermanos Cavanagh y Patterson se volvieron a juntar, no definitivamente, pero si para realizar esta gira acústica donde la hermandad y las ganas de revivir viejos tiempos es la ley. Este no es cualquier tour, es un reencuentro de amigos que salieron a divertirse haciendo lo que aman: tocar música. Gracias ANATHEMA, por dejarnos formar parte de esa fiesta.

Frank Hernández
Director en Rocktambulos
Escucho más de lo que veo y escribo más de lo que leo.
Periodista musical. Radio Host. Colaborador en Billboard. Fundador de Rocktambulos
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Todas las fotos fueron tomadas por Frank Hernández para rocktambulos.com / Todos los derechos reservados
Anathema Setlist Uniclub, Buenos Aires, Argentina 2019, Acoustic Resonance

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