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Artillería Pesada: ARTILLERY volvió a Buenos Aires #Reseña

En las inmediaciones de Circus Bar, luego de una calurosa tarde de domingo, algunas remeras negras con estampados de diversas bandas provenientes del amplio árbol genealógico del Heavy Metal, transitaban la zona aledaña a la Universidad de la Matanza. “Hoy toca ARTILLERY!” fue la respuesta a algún descolgado que pasaba por el lugar preguntando que ocurriría.  ¿Sería esta una fecha más en el haber de los acérrimos fanáticos o quedaría tatuada en nuestra retina y en nuestra memoria? Veamos…

ARTILLERY, finalizando el tramo sudamericano de su gira “Thrashing the planet for 40 years”, pasó por Argentina. Mas precisamente por el local ubicado en la localidad de San Justo, Provincia de Buenos Aires. Y, a la par, se le asignó la presencia de tres bandas locales.

En sintética descripción del plato fuerte podemos hablar de 40 años interrumpidos por separaciones e inestabilidad de miembros, sí, pero con discos clave en la formación del Heavy/Thrash primigenio. (“Fear of Tomorrow”, del año 1985, a la cabeza.)

Unos minutos después de dar puerta en el lugar, PUCARÁ dio el golpe inicial y con una propuesta que brindó un Thrash veloz, puro y duro. Con reminiscencias a lo más contemporáneo del género. Si de hablar de algún que otro problema sonoro suma al anecdotario, esto fue sorteado de inmediato. Sin embargo, el tiempo es tirano en estos casos y la velada continuó con FRANTIC, exponentes de una propuesta con tintas mas Crossover pero con efervescentes performances en sus instrumentos. Llevándose una ovación hacia el vocalista que, tras los parches, dejo una soberbia actuación.

Últimos, pero no menos importantes, llegó PLEGARIAS. Una banda que, dentro de la escena metalera, está dando mucho que hablar. Desplegando su profesionalismo en el escenario del oeste, en poco más de media hora dejaron el lugar para que fuese preparado en vistas del momento cúlmine de la noche.

Con un calor agobiante, que obligó a los encargados del lugar a abrir las salidas de emergencia, ARTILLERY corrió el telón con “The Almighty” y “By Inneherence”. Dos gemas compuestas en aquellos dorados años ochentas. Michael Stützer y compañía, volvieron otra vez a estas lejanas tierras para desatar su poderío y hacer lo que mejor saben hacer. “The face of the fear”, tema titulo de su anteúltima disco, fue el primero de los tres que tocaron de su última etapa, la que trae a Michael Bastholm como cantante.

Hace pocos días, en los medios especializados, la banda de Copenhague fue noticia debido al trágico accidente que dejo sin vida a su ex baterista, Josua Madsen. Si bien ya no formaba parte de las filas de la banda desde principios de este año, se despacharon de un sentido homenaje hacia su persona y presentaron “When Death Comes” como la primera colaboración de la dupla Bastholm-Madsen.

El momento emotivo trae aparejada la labor de la base rítmica que fue destacable. Con Frederick Hansen, baterista recién incorporado, Peter Thorslund propiciando momentos memorables en el bajo e intercambiando miradas y sonrisas cómplices con Kraen Meier, difícil es pensar en estos momentos como generadores de conflicto o de pesar para los músicos. Su labor evidencia una soltura y un disfrute digno de ser visto.

Debido a la cantidad de bandas teloneras imaginé que el show principal seria acotado. Sin embargo, esto no fue en detrimento del hecho principal del evento. Lo que quizá para el fan pudo haber dejado gusto a poco se disolvió con la contundencia en el setlist.

“Khomaniac” o “Terror Squad” fueron algunos de los clásicos que sonaron antes de llegar al momento del encore. Con el vocalista diciéndonos en un spanglish que “su español no es muy bueno pero que disfruta de la cerveza local”, o con el mismísimo Stützer diciéndonos “Locos”, el cierre llegó con la poderosa “Deeds of darkness”, aquel clásico que cierra la placa debut de la banda.

Así llegó el final y, tomándome el atrevimiento de intentar objetivar el momento que acabamos de presenciar, aunque con poca suerte, me siento participe de un hecho histórico. Mientras los presentes buscaban púas perdidas por el suelo, pedían listas de canciones y saludaban a los músicos aprovechando los escasos metros que los separaban entre sí, pensaba en la nueva victoria que suscitaba la presencia de esta legendaria agrupación en terreno sudamericano y, en un gran acierto, con tres anfitriones a la altura de la circunstancia.

Tomás Molina
Cronista en Rocktambulos
Estudiante de filosofía, Bajista, fetichista del disco.
Tomás Molina on Instagram

Todas las fotos fueron tomadas por Nicolas Rodriguez / Todos los derechos pertenecen a su autor

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