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Interculturalismo: Crónica de ARCTURUS en Buenos Aires, Argentina

Entre las maravillas, o curiosidades según se lo prefiera, de la globalización, aparece el traslado de músicas alrededor del globo, adjuntando consigo un repertorio complejo de valores. Llámeselo cultura, si se quiere. En todo caso, Noruega fue la cuna del Black Metal, un tópico esencial para la génesis de ARCTURUS, el nicho que lo vio nacer; en simultáneo, Argentina y su escena metálica, interpelada por rasgos culturales entre la “clase obrera” y un pseudo-nacionalismo, también es un terreno fértil para que el Black Metal pueda desarrollarse. Eso sí, lo hizo de manera reducida, entre las sombras, como si fuese un juego con los cánones del género. Así un Marzo atestado de efervescencia política y un descontento social palpable, el barrio de Liniers era la casa para que una expresión musical foránea fuese la alternativa para la noche de sábado para la salida de un selecto grupo.

Mortuorial Eclipse 01
Mortuorial Eclipse

Mvseo Rock convocaba a un sector extremo del Heavy Metal, haciendo un pintoresco contraste entre el gélido Black Metal y la vida en las calles de Liniers. Transitar en transporte público parece ser un ideal para imprevistos, exóticos y no tanto, que hacen que uno llegue para la última banda soporte, MORTUORIAL ECLIPSE. Cuidadosa prueba de sonido y el cuarteto estaba listo para envolver al recinto de una pared de sonidos exquisitos. Bueno, no tanto, el sonido fue correcto pero habia algo más: el efecto performático arraigado en samplers y teclados propios del género; entre la música de cámara y el colchón de cuerdas. Por desgracia no pudo apreciarse siempre. De todas manera, el microclima fue un éxito. Y por media hora Mvseo Rock era Noruega… y todo en nuestro país. Una escena variopinta, sin dudas.

Pero las huestes eran fieles a ARCTURUS; faltaba media hora para que los noruegos salgan a escena y los cánticos de cancha eran el síntoma de la necesidad. Sí, Mvseo Rock no estuvo a casa llena pero reunió un núcleo duro de fanáticos que cantaban por ARCTURUS. Increíble. Hora de salir a las tablas, rostros de regocijo entre los escandinavos, feedback instantáneo y suena “Evacuation Code Deciphered”. Sonido acorde al culto viviente que es ARCTURUS, que desde el comienzo estaba en el éxtasis, lo mismo que el público mientras ICS Vortex era el frontman que manejaba a las fieras como lo quisiera, disfrutando cada segundo del caos organizado. Hasta que el bombo de Hellhammer se rompió… pero previo a las correcciones su talento detrás de los parches lo hizo salir con clase de las arenas movedizas.

Arcturus 04
Arcturus

La trágica futbolización de la música tiene contradicciones absurdas; una es cantar el olé olé con la métrica improvisada de ARCTURUS ¿Arctu, Arctu? ¿Arctu-rus, Arctu-rus? Para la próxima hay que ensayar. Dueño de un microclima único, ARCTURUS encantaba a sus devotos… o a un cuarto de Mvseo Rock mientras que el sector trasero charlaba con una banda de sonido de fondo. Vortex solía degustar de una Stella Artois mientras el escenario era su hábitat natural. Knut Magne Valle, guitarrista que parecía sacado de la pluma de Anton Lavey luciendo una extravagante indumentaria, de suerte creía el éxito que propiciaba una seguidilla como “The Arcturian Sign“, “Shipwrecked Frontier Pioneer” y “The Chaos Path“. De destacar la labor de Sverd Johnsen: lejos de ser un tecladista estático tenía el carisma necesario para levantar hasta al más deprimente cumpleaños de quince. Apoyado, claro está, con un sonido nítido que fue una constante hasta el final de la fiesta pagana. El súpergrupo – bueno, algo así – gozó de un marco a la altura de las circunstancias, por eso llamaba la atención, incluso con el paso del tiempo, que una banda de tal calibre esté en el escenario de Mvseo Rock con sus pintorescas luces, por decir lo mínimo. Pero es el momento de cerrar la noche con “Game Over” – casi justicia poética – y cumpliendo a rajatable el horario para las once de la noche el show de ARCTURUS había culminado.

Progresivo desalojo de Mvseo Rock para pasar a un after con la banda con sólo mostrar la entrada. Las huestes encontraron una noche soñada coronada por un after. Pero al mismo tiempo el barrio de Liniers continúa su rutina y cada vez parecen más llamativos los contrastes, no sólo con el barrio en sí, sino con la continuación de Mvseo Rock: ya no hay turno para el Heavy Metal, ahora es un bar de Rock and Roll. Aún así, uno no puede evitar detenerse en el carácter global de la escena del Black Metal en Argentina; dentro de sus límites se permite jugar a la suerte de la vanguardia o al tradicionalismo de los orígenes del género. Por ARCTURUS, lo que ocurrió en Mvseo Rock quedará como un show “de culto”. Otro destino no le cabía.

Estudiante de Antropología, escéptico, músico y crítico.

ARCTURUS

MORTUORIAL ECLIPSE

Todas las fotos fueron tomadas por Carlos Martínez para rocktambulos.com / Todos los derechos reservados

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