Un rincón de Venezuela en el escenario: CANDY66 en Argentina #ReseñaDestacadaReseñasShows (Así Fue) por Víctor Rondón - 24/10/202601/11/2026 Hay bandas que te acompañan durante una etapa de tu vida y otras que terminan conectándote con un lugar al que, por distintas razones, ya no puedes volver tan fácilmente. Para muchos venezolanos que vivimos fuera del país, CANDY66 es ambas cosas.La banda caraqueña volvió a Argentina después de dos años para celebrar más de 25 años de trayectoria, y el domingo 18 de octubre, Palermo Groove recibió nuevamente a la Comunidad66 en una noche cargada de nostalgia, pogo y ese sentimiento difícil de explicar que aparece cuando escuchas en vivo las canciones con las que creciste.Pero cada visita de CANDY66 tiene algo más. Sus integrantes también emigraron y hoy están repartidos entre Estados Unidos, España, Portugal y Venezuela. A pesar de la distancia, han seguido componiendo, lanzando música y buscando la manera de reunirse para llevar sus canciones a los 66 que están regados por el mundo. Su sencillo más reciente, “Mi Peor Victoria” (2026), es otra muestra de que la banda sigue trabajando y no vive únicamente de su legado.Por eso, verlos en vivo en 2026 es un privilegio. No solo porque estamos hablando de una de las bandas fundamentales del nü metal y el metal alternativo venezolano, sino porque cada concierto permite reencontrarnos con una parte de nuestra historia.Una generación que creció con CANDY66La noche arrancó con “Tema I” (P.O.P., 2000), una verdadera bomba para abrir el show. Fue precisamente el tema con el que la banda cerró su presentación de 2024, y escucharlo esta vez al comienzo fue suficiente para encender el pogo desde temprano, especialmente cuando llegó esa frase icónica: «ven a ver cómo revienta».Después siguieron “Somos Otros” (Evolutio, 2009), otra de las favoritas del público, y dos temas más que terminaron de poner a todo el mundo a cantar y a saltar: “Fe” y “Niño”, los dos sencillos del disco A+ (2003).Iban apenas cuatro temas y ya teníamos un primer bloque lleno de puros clásicos que pusieron a una generación a recordar esos años de adolescencia en los que CANDY66 era parte de la banda sonora de nuestras vidas. La respuesta del público dejaba claro que esas canciones siguen teniendo el mismo efecto, incluso después de tantos años y kilómetros de distancia.La banda no tardó en darle espacio a su material más reciente. Jean De Oliveira, vocalista, preguntó si queríamos escuchar un tema nuevo y, ante el sí rotundo de la gente, llegó “A Tu Nombre” (2023), uno de los sencillos que marcó el regreso discográfico de CANDY66.Pero la noticia que compartieron después fue todavía más especial. Jean confirmó que ya estaba cerrado el regreso de la banda a Venezuela, con una presentación que quedó programada para el 20 de diciembre en Hard Rock Café Caracas. Después de más de una década sin tocar en Caracas, CANDY66 finalmente tenía fecha para reencontrarse con el público venezolano y Argentina fue la primera en saberlo.CANDY66A+: canciones que no necesitan presentaciónDespués del anuncio, llegó un bloque dedicado a A+ (2003), quizás el disco más querido de la banda. A diferencia del popurrí que habían preparado para su visita anterior, esta vez interpretaron versiones más largas de cada tema, aunque algunas fueron recortadas, pero tuvimos espacio suficiente para cantarlas y disfrutarlas.La sorpresa fue escuchar “A+”, seguida de “Fantasma”, ambas de las grandes favoritas del álbum. Después llegó “Somos los Mismos de Ayer”, una canción que llevaban años sin incluir en el repertorio y que fue recibida con un coro colectivo que no necesitó demasiadas invitaciones.El bloque continuó con “Bandera”, uno de esos temas que demuestran el peso que tuvo y sigue teniendo CANDY66 en la historia del rock y metal venezolano. Y luego llegó “Su”, una elección que también sorprendió y que permitió bajar un poco la intensidad por un momento.Mientras tanto, la Comunidad66 no perdía oportunidad para demostrarle su cariño a la banda. No podía faltar el clásico «olé, olé, olé, Candy, Candy», pero el momento más especial llegó cuando el público, en su gran mayoría venezolanos viviendo en Argentina, comenzó a cantar una versión de esas que ya son tradición en las tribunas y los recitales de este país:«Olé, olé, olé, olá, cada día te quiero más. Yo soy de Candy, es un sentimiento, no puedo parar».Fue una de esas escenas que explican por qué la música puede funcionar como un punto de encuentro incluso entre personas que vienen de lugares distintos. Hasta la banda se unió a seguirla y disfrutarla, mientras Jean, agradecido y probablemente sorprendido, lo resumió con una expresión muy venezolana: «Marico, se pasan».Y sí, nos pasamos. Pero con motivos.De la Comunidad66 a la tarimaAntes de interpretar “Rata” (A+, 2003), Jean comentó que acostumbraba invitar a alguien del público para acompañarlo en la canción. Esta vez me llamó a mí directamente: Víctor Rondón, para volver a compartir el escenario con CANDY66, tal como había ocurrido durante su visita de 2024.No voy a fingir que fue una experiencia más. Poder subir nuevamente a cantar con una banda que forma parte de mi historia, frente a una audiencia que estaba ahí por las mismas canciones que me acompañaron durante tantos años, fue algo brutal. Hay momentos que uno disfruta mientras suceden y que después, cuando los recuerda, cobran todavía más valor.La primera vez ya había sido una experiencia inolvidable. Pero que me brindaran la oportunidad de acompañarlos otra vez fue un gesto enorme que agradezco muchísimo. Y por lo que pude sentir desde la tarima, la experiencia también fue especial para quienes estaban abajo.Alguien comentó que le gustaría que esto se volviera una tradición. No sé si ocurrirá, pero me quedo con esa idea. Si algo quedó claro esta noche es que la relación entre CANDY66 y la Comunidad66 va mucho más allá de escuchar canciones desde la audiencia.El cierre: clásicos y reencuentroCon “La Cruz” (2026), uno de sus sencillos más recientes, CANDY66 demostró que sigue haciendo música con la misma potencia que caracterizó a sus primeros discos. No necesitan limitarse a repetir el pasado para saber por qué sus canciones conectan con tanta gente.El caos se apoderó de Palermo Groove cuando llegó “Madre” (P.O.P., 2000), uno de sus temas más recordados, también por aquel videoclip que incluía imágenes de su presentación junto a KORN y PAPA ROACH en Venezuela en 2002. En este tema la consigna fue gritar «¡Madre!» a todo pulmón.Después, la banda cambió el clima con “Invisible” (Nueva Guerra, 2013), uno de esos clásicos recientes que el público ha hecho suyo, y “Yankee” (Evolutio, 2009). Los propios integrantes reconocieron que no suelen tocar este último con tanta frecuencia, a pesar de que es uno de sus temas favoritos. Con un sonido denso y una interpretación cada vez más intensa, la banda dejó claro que todavía tiene mucho para ofrecer. Jean cerró “Yankee” con unos gritos endemoniados que nos transportaron directamente a mediados de los 2000.Para el encore quedaron dos canciones fundamentales. Primero, “Solo” (P.O.P., 2000), uno de los temas con los que muchos conocimos a CANDY66 y que ayudó a consolidar su lugar en la historia del rock venezolano. Escuchar a todo el público cantarla como si fuera la primera vez fue hermoso.El cierre llegó con “Ceniza” (A+, 2003). Aunque nunca fue lanzada como sencillo, sigue siendo una canción importante para quienes hemos seguido la trayectoria de la banda. Y quedó demostrado cuando Jean comenzó a cantarla y Palermo Groove acompañó cada parte de la letra.Siempre66: Venezuela sigue brillandoCANDY66 es una banda histórica, no solo en Venezuela, sino en Latinoamérica. Formó parte de una generación que tomó la posta del rock alternativo y el nü metal de finales de los 90 y principios de los 2000, y que dejó una huella profunda en quienes crecimos escuchando sus canciones.Eso es lo que hizo que una noche como esta tuviera tanto valor. Pudimos comprobar que esas canciones siguen vivas y que, incluso lejos de casa, podemos encontrar un lugar donde reconocernos. Para quienes estamos fuera de Venezuela, CANDY66 nos devuelve por un rato un pedazo de nuestro país. Y mientras sigan tocando, componiendo y reuniéndose con la Comunidad66 en cada ciudad, ese vínculo seguirá intacto.© Créditos fotográficos desconocidos. Las imágenes fueron compartidas por la producción del evento / Todos los derechos pertenecen a su autor